Por Mixar López / @nomenclatura

He leído en treinta minutos Tonifica mi alma (Ediciones Mono, 2017)el libro de poemas de Juan Cirerol. Poesía dipsómana con un personaje descubridor que bien podría ser mezclado en una baraja española o en una lotería mexicana: el borracho o el as de copas.

Los poemas de Tonifica mi alma se publicaron entes en Claro que no moriré, el blog de Juan. Baladas sobre las ciudades y las tristezas, que a final de cuentas, son la misma cosa: Mexicali, Hermosillo, Mazatlán, Guadalajara, Ciudad de México y los amores que dejaste en esas ciudades antes de convertirte en un olvidado de la urbe, de sus caricias ninfas y sus olores de mujer distante.

juan cirerol, tonifica mi alma

La de Cirerol es una poesía vivencial, declaratoria, cercana a la de John Berryman, Anne Sexton, Robert Lowell, Allen Ginsberg y Sylvia Plath. Una bucólica refractaria de sentimientos y sensaciones, escrita a destiempo, desfasada, colmada de fantasmas y colmillos de animales carroñeros; la poesía del desencanto, de la vida ordinaria convertida en fama, sobrellevada con drogas y aislamiento.

Podría argüirse que la poesía de Juan Cirerol es íntima, en tanto que registra los estados de ánimo, los sentimientos y la visión del mundo del cantautor y ahora oficialmente poeta. No obstante, algunos poemas son más revelatorios, más detallados en su exposición analítica del dolor, la pena, la tensión, la alegría, el júbilo, la duda.

La poesía de Cirerol se diferencia de la poesía cursi y sensiblera en la ingenuidad, la microscopía del detalle y la densidad con la que el autor se revela, descubriendo temas privados sobre sí mismo. La noción confesional surge a partir de la respuesta y la necesidad crítica de definir el rechazo general de la poesía convencional.

Este poeta reivindica el uso del material crudo, íntimo y psicológico, proveniente de su propia vida, un estilo literario como el norteamericano que sería fantástico, incorrecto, sobrecargado y suelto, casi siempre exaltado y atrevido, con más ingenio que erudición, más imaginación que profundidad.

juan cirerol, purifica mi alma

El objetivo de Juan Cirerol en Tonifica mi alma es asombrar antes que complacer y agitar las pasiones antes que encantar el buen gusto. El gran tema del poemario no es la historia ni la naturaleza del hombre, sino el Yo aislado de todos.

Los verdaderos poetas se animan solamente frente a un examen de sí mismos, y cada uno inmediatamente ve a su prójimo cuando se examina. Las pasiones y las ideas son los temas del profeta del cristal; y el hallazgo del alma interna, su finalidad. Solo debo mirarme a mí mismo para arrojar luz sobre algunos de los más oscuros recesos del corazón humano y descubrir los temas de la poesía incómoda y auténtica:

En este lugar

puedo acordarme

de cuántas veces me miro al espejo

y no puedo creer que esté yo, de este aspecto.

Simplemente me da asco.

Ni sé cuántas veces lo he repetido:

A veces me doy asco.

No quiero admitirlo,

a veces pienso,

que no debería tener la culpa de estar así.

Quizás sólo sea mi conciencia

y mi distinguida forma de vivir.

No hay ideales nuevos.

Al escribir sobre el Yo, la muerte y la escritura, Juan Cirerol descubre la conciencia en la que se asienta la experiencia humana; de allí esa oscilación entre confianza y desconfianza de sí mismo. Pero continúa con su indagación, porque sabe que solamente ahí se le revelaría (como se nos revela a quienes leemos sus poemas ahora) el espesor, el peso de los objetos en el sujeto y el peso de los sujetos en la perra vida.

Editor Yaconic

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