Por Eduardo H.G. / @eduardoachege

El rap puede ser poesía de alto nivel; un ensamblaje armónico de rimas, cánticos, coros y beats, que transporta al escucha a paisajes oníricos, oscuros o salvajes; un trepidante viaje al goce cuyo boleto fue expedido por verdaderos arquitectos del sonido y de la rima. Utopía, literatura, cine, jazz, nostalgia, crimen, crónica urbana… Las fuentes son vastas a la hora de escupir barras sobre un micrófono. Una búsqueda que no debe tener fin, pues en ello radica su desarrollo.

Aun siendo asiduo de la cultura hip hop o del rap en particular, existen preferencias por algunos discos, artistas o tracks. Cada quien escoge según su bagaje, gustos desarrollados y contexto. A continuación tres discos recientes que llevan el género al Nirvana. Todos fueron lanzados en 2014, y entre las cosas que tienen en común se encuentra el hecho de tener una producción magistral —pocas veces vista en la “escena”—. Un caudal sonoro que debe ser escuchado a cabalidad.

CRÓNICAS JAZZIANAS – RANDEE MARSH

Randy Marsh es un geólogo irresponsable de South Park. También es el personaje favorito de Yak Mak —Magu—, MC defeño que comenzó su travesía en 1994 en una Ciudad de México en pañales en cuanto a hip hop se refiere. En la prepa conoció a otros tipos que tenían los mismos gustos, y que como él vestían baggys y escuchaban discos de rap traídos de Estados Unidos por familiares o personas cercanas. Aquel crew era el DFK.

Posteriormente Magu formó el dúo Microphonk —MPHK— junto a Zqualo. La pareja editó en 2003 El preámbulo 2000-2003. Tres años después Yak lanzó De Santos y Demonios en solitario. Y no sería hasta 2009 cuando editaría un nuevo material, esta vez con el alias de Dr. Young en el proyecto Muthahupa, que formó junto a Koopa Funk (a.k.a. Riel). Inspirado en la estética del cine B, el porno y otros viajes jodorowskianos, el dúo editó el LP La vida es gratis aquel año, y en 2014 lanzó el Nodriza, su última placa.

En paralelo a su participación en Muthahupa, Yak Mak comenzó a colaborar con Maiky Navajas (productor a cargo de Bulbo Estudio), quien trabaja duro con otros rapers como Tino El Pingüino. Maiky estudió audio, toca varios instrumentos y es un pesado del sonido. Su gusto por el jazz, el rap y la experimentación lo llevaron a idear junto a Magu un disco especial con matices jazzeros. Fue así como nació Randee Marsh y su primer EP, el Crónicas jazzianas.

01, Yak Mak

Yak Mak

Crónicas jazzianas es un diamante; uno de los secretos mejor guardados del rap en México. Su ingeniería está basada en el sonido orgánico logrado por Navajas a base de armonías generadas en la guitarra y el bajo, aunado al uso del MIDI y a una experimentación que incluye, por ejemplo, el uso del coyok, silbato con el que se imita el sonido de las aves en la amazonia (y que se toca con la nariz). Este antiguo instrumento brilla, por ejemplo, en “Antonius Block vs. La Muerte”.

En la parte lírica, Crónicas jazzianas representa la maduración vocal de Yak. El horizonte que siempre quiso alcanzar: sonar como aquello que le gusta (la lista aquí incluiría a The Roots y Guru). Las ocho piezas del EP valen su peso en poesía. Rima directa de tono grave, contrapunteada con coros femeninos de niveles prominentes. La voz de Yak canta, rapea y navega en una suerte de historias cuyo universo simbólico y referencial pasa por Antón Chéjov e Ingmar Bergman.

02, Maiky Navajas

Maiky Navajas

En particular, en Crónicas jazzianas escuchamos algunos subtextos que delatan la afición de Yak por el cine (elemento que no es nuevo en sus rimas): el ya mencionado Bergman, de quien toma un personaje del filme El séptimo sello para nombrar la pieza “Antonius Block vs. La Muerte”; Russ Meyer y su película Faster, Pussycat! Kill! Kill! en “Parece real”; Quentin Tarantino y su Kill Bill en ídem; las cintas caseras de narco en “Video home”; y Jeff Kanew y su Revenge of the Nerds en “Boom Shaka”, la última canción. (Y una de las más celebradas de 2014).

Crónicas jazzianas: la muestra de que el rap mexa puede tener un alto valor lírico (poético) en las bases rítmicas adecuadas. Un EP de culto que no se desgasta; al contrario: que con cada play adquiere un brillo mayor. El escucha receptivo encontrará ante sí una obra que va del mood taciturno al eufórico entre cada trago de whisky frente al desierto. “Hoy quiero brillar/ Dentro de la boca de mil ballenas/ Hoy quiero volar/ Fuera de ésta atmósfera que envenena”.

DE LOCOS Y MONSTRUOS – THE GUADALOOPS

The Guadaloops es música obligada en mis bocinas desde que los escuché por primera vez. Una epifanía. Se trataba del track “Sólo Música”. Su atmosfera me envolvió de inmediato. Rimas lentas, armonías funk, sonidos de una radio a medio sintonizar, coro suave e hipnótico… “Mozart en la barriga/ desde antes que naciera/ escuchaba, aprendía/ lo recuerdo todavía./ Pulso firme, común, cuadrado/ asimilado, reservado/ siempre pensando, jugando”.

03, The Guadaloops

The Guadaloops

La historia del ahora trío es la de quien migra para obtener un mayor desarrollo creativo, ya sea de manera personal o con otros. Fernando “Ferdinand” González y Fermín Sánchez se conocieron en Monterrey, Nuevo León, luego de que el primero viviera una larga temporada en Saltillo, Coahuila. Tras plantearse la posibilidad de hacer música juntos se trasladaron a la Ciudad de México en febrero de 2012. Fundaron su productora, hicieron The Guadaloops y grabaron el EP Sólo Música.

En DF conocieron a Franco Genel a.k.a. Tino El Pingüino, quien ya se hacía de nombre en el circuito nacional del rap. Una vez en sintonía, Tino se unió al proyecto y ya como trio reeditaron “Paranoica”, del Sólo Música, y grabaron “Yo no sé sentir”. Dados estos pasos, The Guadaloops estaban listos para cocinar su primer álbum, De Locos y Monstruos, mezcla fina de tesituras variopintas horneadas a fuego lento. La firma “FFF” (Ferdinand, Fermín y Franco) estaba escrita.

De Locos y Monstruos se compone de 10 piezas. Una carpeta que inicia con “Almanegra”, track en el que se advierte la personalidad alcanzada del grupo: un ensamble electro orgánico de sonidos, efectos, loops, beats, coros ligeros y nostálgicos a cargo de Fermín (quien toca la guitarra y rapea en otras canciones) y los raps groseros de Tino, que en está ocasión se vuelcan a la introspección: “Me siento más artífice que magnificente/ Cubro esta locura de índices y en barniz mis dientes/ Creo en un casi y un siempre/ Saco el as de serpientes/ Conocí al diablo al nacer/ Y a Satanás en mis 20s.”

TRES DISCOS DE RAP MEXICANO

(La cauta producción de The Guadaloops se observa en el documental Disparando Lásers, realizado por Ramiro Medina Flores durante el proceso de grabación del De Locos y Monstruos. En este material podemos apreciar de mejor manera cómo trabaja el grupo y las atmosferas que se crean cuando está produciendo, además de la convivencia y gustos de la banda.)

“Coral Neón” es la pieza más experimental (y para quien esto escribe la más representativa del concepto guadaloopiano, por ahora) de De Locos y Monstruos. Capas de sonido que se sobreponen a una letra básica: “El coral/ de neón/ ya no está/ en el mar/ Ahora me compaña/ Esta donde yo voy”. Un recorrido de casi ocho minutos que va de una melodía suave y rock, a un intermedio que se acerca al drum and bass con Tino loqueando unas frases, para finalizar con un torrente de ritmos latinos. Todo un viaje. Otra gran pieza es “Ven”, la cual ya cuenta con su visual. “Ven” es una canción de amor y desamor en la que confluyen cabrón las rimas de Tino y el coro de Fermín. La pieza es de las más famosas del grupo actualmente.

The Guadaloops: un viaje bien producido de poesía rap y fusión, que tiene de soporte un caleidoscopio de sonidos, géneros e influencias musicales. Tino saca lo mejor de sí, y su flow aquí adquiere un tamiz distinto —no mejor ni peor— a cuando rifa en solitario. El contraste entre sus rimas y los coros y raps de Fermín son parte clave del sonido; además del bajo loco y mezcla de Ferdinand. Locos y monstruos venidos de la frontera y completados en DF, danzando al calor del buen rap y el buen sonido. Un territorio en el que no caben los puristas.

MUJEREZ – ZAQUE

Mujerez, de Zaque, es uno de los discos más esperados por los asiduos del underground raperístico. Lo cierto es que el regreso de quien es considerado una leyenda (y quien es, además, padrino de Tino El Pingüino y cómplice en De Locos y Monstruos) es una pieza mayúscula de instrumentación y rítmica; una estética romántica, sexosa; un pasaje taciturno henchido de nostalgia por esos momentos vividos junto a entrañables mujeres.

La primera vez que escuché hablar seriamente de Zaque fue cuando un homie del vecindario en el que crecí me enseñó su entonces más reciente tatuaje (era 2006): una frase escrita en árabe que significaba “Jamás ha sido fácil”, que tomó del título de una canción del disco El día y la noche en el infierno. Entonces conecté. Este MC pertenecía a uno de los crews más veteranos en el hip hop chilango, el Sonido Líquido, y ese primer disco fue incluso distribuido por EMI.

05, Zaque

Zaque

Pero a Zaque siempre le ha gustado el bajo perfil. Una cualidad extraña para un rapero, que comparte con Yak Mak (no les agrada tocar “tan seguido” ni andar por ahí de pose y tal). El día y la noche en el infierno es todo un clásico: Zaque se luce en los raps y su voz es característica. Y Mujerez va por ese camino, sólo que aquí pesan más los beats. Zaque se consagra como un beatmaker y productor de pesos pesados. El disco está tejido hilo por hilo; a mano.

“Guillermina”, “Honorilda”, “Bartola”, “Juliana”, “Lluvia”, “Martha”, “Milena”, “Trina”, “Kimora” y “Alicia”. Estamos frente a un disco-concepto. Historias que rayan en el erotismo, lo soft porn, el amor y el desamor. Trances instrumentales para dejarse llevar a esos lares al interior que sólo abren sus puertas tras la evocación de un recuerdo con una fémina. Cartas sonoras al ritmo de jazz, soul, electropop, escraches (a cargo de Fancy Freak, otro veterano del Sonido Líquido) y sentimiento. “Tú eres el límite que temía alcanzar/ y eres esa mujer que saldría a cazar”.

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Mujerez cuenta con un mix hecho por Fancy Freak. Un track de poco más de 22 minutos de corrido. “Versiones ligeramente distintas en tempo y algunos detalles a las canciones sueltas. La belleza de esto es que se trata de una reproducción continua y sin interrupciones”, dice el Sonido Liquido en su sitio oficial de Bandcamp.

POSDATA

A manera de colofón, ponemos algunas piezas lanzadas por The Guadaloops y Randee Marsh en abril de 2015. Producciones sueltas que marcan la pauta de lo que vendrá después en cada propuesta. “Te me antojas”, de The Guadaloops, es un viraje en la experimentación del trío con sonidos de bachata (su próximo disco, Almanueva, va por ahí). La pieza fue estrenada en Spotify.

https://open.spotify.com/track/5eAkHFLX47E5exG379cIfw

En el caso de Randee, “Desconocido” es una pieza entrañable que se cocinó en una sesión inesperada de cerveza y nostalgia. Mientras Magu y Maiky cocinan nuevos EPs, deleitan con esta entrega.

YACONIC

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