El trío Violencia River es un colectivo que se dedica a producir conciertos, manejar bandas y promover música emergente e independiente de México y sus alrededores. Junto a ellos, muchos otros colectivos se han creado y han crecido durante esta década hasta ser parte de la vida musical de la CDMX.

En México la música es más que un hábito, es cultura y estilo de vida. Por eso es que la industria musical en México es tan vasta y exitosa. Y también es por eso que fue fácil que los peatones musicales se apropiaran de la industria para crear sus propios proyectos.

Hay bandas, foros y público que existen fuera de los tentáculos del mainstream. Proyectos que han creado universos alternativos a las grandes disqueras, a OCESA, al patrocinio de cervecerías y trabajan todos los días para que la música (en vivo y grabada) llegue a quienes la buscan.

Así como Violencia River

Los hermanos De los Ríos eran antes locutores en un programa que sonaba música independiente en una estación de radio por internet. Al inicio de esta década eran jóvenes ávidos de escuchar y compartir toda la música que cayera en sus manos. Hacían ruido al norte de la ciudad (Zona Satélite) intentando poner un grano de arena a la escena que se conformaba una vez más, en donde las fiestas en casa y tocadas “clandestinas” querían resurgir.

De esa época hasta acá pasaron unos 4 o 5 años, en los que los hermanos Arturo y Jorge de los Ríos y Montserrat Silveira fueron encontrando su camino musical y descubrieron lo que querían hacer para aportar esencia y personalidad a la industria de la música en México.

Hoy son conocidos como Violencia River, un trío de emprendedores de la música emergente e independiente que buscan hacer “tocadas chidas”, y que sin querer o queriendo, están marcando un precedente para los emprendedores culturales del presente.

Durante el 2017 el colectivo ha realizado alrededor de 30 eventos, tanto solos como en colaboración. Dentro de las colaboraciones que han tenido hay nombres de  colectivos y agencias como Tótem, Stupid Decisions, 20chords, Ps a la verry fest, Beyond, Forasteros. Esto no es poco para nada, considerando que además de realizar eventos, estos tres violentos tienen trabajos matutinos y se dedican a sus carreras de publicidad, mercadotecnia y relaciones internacionales.

Para producir eventos y darle difusión a la música emergente no solo necesitas tiempo y capacidad de gestión. También se necesita mucho oído y mucho ojo.

Conocer a la escena para ser parte de la escena es primordial, y ahí es donde se esconde parte de la magia de Violencia River. Su pasión por la música es la que se refleja en cada uno de los eventos, su conocimiento musical y sus ganas de escuchar a las bandas que van comenzando no la tiene cualquiera, es lo que se necesita para poder seguir haciendo eventos que salgan del sonido convencional y de lo que hay en los foros grandes de la ciudad.

Algunos de los proyectos que más ruido hicieron este año fueron el concierto de Las Ligas Menores en el Foro Indie Rocks, la Burger Revolution en su tercer año.

Violencia River no solo produce eventos sino que le da seguimiento a las bandas haciéndolas “de casa”, entre su line up de bandas cercanas tienen a talentos como  Casino Yonky, Dresden Wolves, Point Decster y Acidandali.

El camino de Violencia River apenas está comenzando, el 2017 ha sido su mejor año y el 2018 pinta para superarlo. El hecho de que un colectivo-promotora llame la atención como podría hacerlo una banda, dice mucho, tanto del proyecto como de la industria musical actual.

¿Por qué es importante ponerle atención a Violencia River y a colectivos similares? Porque comenzaron siendo apasionados de la música y esa pasión los ha llevado a ser emprendedores culturales del siglo XXI. Pueden hablar desde enfrente del escenario (como fans) y desde atrás (como productores); con un oído y un ojo especial y sincero aportan nuevas experiencias a la industria y a la vida nocturna de esta ciudad.

Esperamos con ansias ver qué nuevas bandas y tocadas chidas nos da este trío de violencia en el 2018, ya tienen nuestra atención, estaremos escuchando.

 

YACONIC

Majo Ballesteros

Majo Ballesteros

Editora en proceso infinito, gestora cultural en pausa-potencia, amante del rock y sus consecuencias, traficante cultural, Bizarro forevah.

Previous post

QUESADILLA SIN QUESO VS TACO

Next post

PHONO PRESENTA 2: GRANDMASTER FLASH - NATTY SPEAKS - SERKO FU - DJ AZTEK 732 #PhonoSupra