zonas_humedas_cartel

Por Antonio Frias / @jafrias26

Seguramente recuerdan aquella escena de Trainspotting en la que Renton, personaje a cargo de Ewan McGregor, llega al “escusado más sucio de Escocia” y en un malviaje alucinógeno, el baño lo engulle a las aguas turbias. Si este momento les parece repulsivo, el filme Zonas Húmedas (Feuchtgebiete), del alemán David Wnendt, les será intolerable.

Zonas Húmedas sigue a la carismática Helen (Carla Juri), joven de 18 años con actitud punk que gusta del skate. Helen tiene un extraño y peculiar pasatiempo que consiste en buscar baños sucios, sentarse en ellos y limpiarlos con su pubis desnudo; considera que la limpieza vaginal está sobrevalorada y, por el contrario, utiliza su aroma natural como método de ligue.

zonas_humedas_4

El desagradable estilo de vida que lleva le provoca algunas enfermedades, como hemorroides y una fisura anal. Como es de esperarse, estos hobbies poco higiénicos la llevan al hospital. Convaleciente, repasará su vida, infancia, la separación de sus padres y sus gustos particulares; además de entablar una complicada relación con Robin, uno de los enfermeros del hospital.

zonas_humedas_01

Si bien la premisa suena vulgar y provocadora, la historia que encierra, así como el estilo visual, hacen que esta película sea un divertido reto. Más allá del morbo, hay un drama familiar intenso y un mensaje polémico en cuanto a la forma en que nos relacionamos con nuestro cuerpo, con sus fluidos y con “esas” partes que consideramos sucias.

Zonas Húmedas está repleta de elementos shockeantes. Apenas en el inicio vemos en primer plano una hemorroide. Luego continúa un desfile de exhibicionismo, sexo, drogas, coprofilia, vegetales como instrumentos sexuales, bukake culinario, intercambio de tampones, amigas hermanadas por la sangre… Digamos que todas las obscenidades por las que recordamos Pink Flamingos de John Waters, pero con una estética menos trash, más cercana al cine cómico adolescente, pero con toda la intensión transgresora.

zonas_humedas_2

Hay que reconocer la actuación de Carla Juri y la destreza de Wnendt, los dos elementos responsables de que más allá del morbo, Zonas Húmedas sea una historia entretenida, desafiante e inteligente. El filme es una adaptación de la novela del mismo nombre de la escritora Charlotte Roche, quien levantó ámpula (y ventas millonarias) con la publicación en 2008. Wnendt lleva de manera dinámica la historia a la pantalla, y logra el cometido.

En una entrevista con el sitio Cineuropa.org, el director explica que el 80% de la historia de Helen transcurre en la cama del hospital, y que esto, aunado a los monólogos interiores, hizo más difícil la adaptación al lenguaje cinematográfico, por lo que tuvo que desarrollar aún más a los personajes secundarios, que en la novela no figuraban tanto.

zonas_humedas_3

Zonas Húmedas es un filme que reta al espectador; que requiere estómago y mente amplia; que utiliza el mal gusto, lo grotesco, como statements. La falta de higiene como signo de rebeldía y libertad. En muchos sentidos ha sido comparada —y con razón— con Ninfomanía de Lars von Trier, ya que a través de flashbacks y digresiones sexosas, polémicas, nos invita a reflexionar sobre los estándares y lo que se considera socialmente “normal”.

Si este texto no les provocó nauseas, no se la pierdan, sólo no la vean después de comer.

YACONIC

YACONIC

Previous post

CYBERPUNK. EL FUTURO ES AHORA

Next post

QUILOMBOARTE CUMPLE 10 AÑOS