La generación beat fue un catalizador cultural que alcanzó campos más allá de la literatura. El cine fue una de las artes que más campo le dedicaron a los poetas haciendo referencias o mostrándolos abiertamente. William Burroughs es uno de los personajes más míticos de la generación, aunque hay quien dice que en realidad él no perteneció del todo a ese clan comandado por Keroauc, Cassady Corso o Di Prima.

Burroughs y su obra quien aparece como protagonistas recurrentes en diversos medios y expresiones como lo fue el cine y la música. Por ejemplo Naked Lunch dirigida por David Cronenberg en 1991, una película de corte surrealista con mucha relevancia en su tiempo. Otra película fue Drugstore Cowboy, dirigida por Gus Van Sant, donde representa un pastor que aconseja a Matt Dillon sobre el uso y abuso de las drogas, parece una situación irónica, pensando en el pasado de Burroughs. El director Francis Ford Coppola monta la historia animada de un cuento titulado The Junky’s Christmas. Mismo título de una de las pistas de uno de los discos más bizarros en su género.

Spare Ass Annie and Other Tales, es un disco que recopila 7 textos del escritor y las fragmenta a modo de una pista de 3 minutos promedio., todo esto en colaboración de Disposable Heroes Of Hiphoprisy produciendo las bases sobre las que la voz corrugada del escritor parece rimar pista por pista. El disco abre con Spare Ass Annie, una canción que mezcla el aroma del funk y el rap mientras al fondo se escuchan las voces femeninas haciendo coro de las estrofas por las que cabalga la pista.

El disco navega entre los ritmos del funk, el R&B, el hip hop e incluso el jazz. Algunas pistas sólo cuentan con una duración entre los 25 segundos al minuto. Mientras que la pista más larga con duración de 15 minutos, es el cuento antes mencionado The Junky’s Christmas. Con un total de 15 canciones fue lanzado por Island Records en 1993 y se le considera el primer disco del llamado Spoken Word.

Cabe señalar que los poetas beat siempre tuvieron una relación estrecha con la música, como lo fue Allen Ginsberg con Bob Dylan, donde se puede ver al autor del poema Howl en el vídeo de Subterranean Homesick Blues. Incluso cantando a dueto en la canción Vomit expres. Incluso rondan vídeos por YouTube donde Dyan y Ginsber visitan la tumba de Keroauc para cantarle canciones.

En el documental dirigido por Martin Scorsese, The Last Waltz, Michael McClure hace una aparición en medio del concierto para leer poesía. McClure también llegó a colaborar con el vocalista de The Doors, Jim Morrison. Por otro lado, también tenemos múltiples referencias a la poesía de Jack Keroauc por parte de Tom Waits. Johnny Deep ha recitado fragmentos de Mexico City Blues musicalizada con jazz.

Los beat incursionaron en muchas otras expresiones artísticas además de las letras, y sin duda, uno de sus legados alternos a sus obras escritas fue la música. Burroughs nos deja el presente de una postal sonora que retrata la noche y los excesos al ritmo de funk.

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Ángel Armenta López

Ángel Armenta López

Estudios en la academia de Arte y Patrimonio cultural en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México. Especialización en gestión de la música.
Periodista cultural y director en el Festival Heterodoxias. Ponente nacional e internacional en temas relacionados a la música, la gestión y la cultura pop.

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