Austin TV, Canseco y Vicente Gayo fueron las bandas dónde se formaron estos cuatro músicos que con Desmemoriados volvieron a empezar un camino musical que solo busca la satisfacción personal a través de canciones nostálgicas.

Un estado de conciencia en dónde no te pesan las cosas y las puedes olvidar, esa es la sensación que Rata (bajo y voz), Xnayer (batería), Héctor Fematt (guitarra) y Josué Ortiz (guitarra) promueven bajo el nombre de Desmemoriados.

Aunque este cuarteto tiene poco que comenzó a frecuentar los escenarios – su origen data del 2016 pero hasta el 2018 tomaron ritmo –, individualmente no era ajeno a ellos: Rata y Xnayer fueron parte de Austin TV; Héctor, de Canseco; y Josué, de Vicente Gayo.

Pero Desmemoriados no tiene relación musical con los proyectos previos de sus integrantes. Incluso ni siquiera ellos pretenden agruparse dentro de un género específico; sí reconocen que su sonido es algo melancólico y se nutre de ciertas influencias – The Jealous Sound, Sunny Day Real Estate, The National, entre otras – pero no lo categorizan.

Actualmente la banda mantiene la promoción de su primer disco homónimo. Este material fue lanzado a finales de febrero y está compuesto por 8 temas que fueron grabados, producidos y mezclados por Alan Ortiz Grande (múltiple ganador de premios Grammy) y Sebastián Garrido Navarro.

Decidimos charlar con ellos para entender cómo y por qué después de ya tener el reconocimiento musical y lograr cumplir ciertas metas (festivales, giras, discos), estos cuatro músicos decidieron empezar un proyecto desde cero.

¿Cómo es la interacción entre los cuatro?

Josué: Yo me tardé un poco en entrar. Ellos ya tenían la banda y empecé a escuchar todas las composiciones; como hicieron unas, deshicieron otras y, sin querer, ya las tenía en el inconsciente. Después le comenté a Rata que me gustaba la banda, que quería tocar con ellos. Me arrepentí y me tarde dos meses hasta que me dijeron: ‘Ya dijiste, ya entra’. Para mí fue un reto porque venía de tocar otra cosa muy distinta; el reto era no perder mi estilo en la guitarra sin salirme del contexto de lo que ellos estaban proponiendo. Sí costó un poco de trabajo al principio aunque ya había tocado con ellos en Austin TV un ratito. De alguna manera eso me ayudó a poderme integrar porque llevaba como 5 años sin tocar. La interacción es de los cuatro: todos terminamos opinando y quedando de acuerdo. Al final una banda es un consenso; el chiste es que a todos nos guste y a veces hay que ceder en ciertas cosas.

Xnayer: Está chistoso que nunca habíamos salido a tocar afuera y sucedió hace unas semanas. Nunca habíamos salido los cuatro como banda y estuvo chido ver cómo era: a uno le gusta manejar, al otro no le gustó ser copiloto. Está banda es regresar en los inicios en todos los sentidos.

Fotografía: Yair Hernández

En esos periodos que pasaron alejados de los escenarios, ¿qué extrañaron? ¿Y qué sintieron al volver a pararse sobre uno?

Héctor: Yo lo deje dos años y me sirvió para extrañar y entender… Quitarme esa esperanza de ‘Uta, me va a dar todo lo que quiero’. Más bien fue de ya no preocuparme. Ya no espero nada, solo satisfacción y estar con mis amigos.

Josué: Llega un momento en que ya no es placentero porque empiezas a extrañar a la familia, los amigos. De repente son dos meses que estas fuera, tres meses. Disfrutas pero al final sí es tu trabajo. Por eso existe ese equilibrio de que una banda tiene que tener un break. Cuando ya dejas de tocar y vuelves a la normalidad te das cuenta de cuantas cosas te estás perdiendo, pero cuando sales y es un exceso te das cuenta que hay que equilibrarlo.

Rata: Por ejemplo, una cosa es estar en chinga durante tres años tocando y viajando, y otra cosa son doce años; son las mismas personas durante tanto tiempo y en ese tiempo cambias. Y todos empiezan a cambiar, ir a diferentes lados y es complicado seguir la misma línea. Lo chido de Desmemoriados es que ahorita todos estamos en el mismo click, tanto musicalmente como cuates. A veces aquí en el trabajo tenemos un día de la mierda y de repente es de ensayar y terminamos de: ‘¡Qué paro!’. Es esa dinámica de hacer una banda nueva, esos inicios, esa emoción y todo lo que pasa es divertido. La meta es más personal.

Ya lanzaron un primer disco, ¿cómo evalúan el resultado?

Xnayer: El disco suena más digerible y el show vivo está más rockero.

Rata: El disco lo grabó Alan y tiene ese sonido más limpio, pop. Creo que a mí me ayudó mucho en la voz porque sí estuvo cabrón y se echó  una chamba bastante chida. Al final quedó algo que a mí, al menos en la voz, me siento tranquilo, me gusta.

Xnayer: Y era algo que faltaba: que pudieras entender las letras, la voz. Justo como estamos empezando tocamos en lugares donde el sonido estaba súper mal y era de: ‘Pues está chido pero no entendí nada’.

Entre la retroalimentación que han recibido de amigos y fans, ¿a qué les han dicho que suenan?

Héctor: La verdad no esperábamos ningún comentario positivo. Se lo enseñamos a compas al principio y nadie daba respuesta, era de ‘Te digo mañana’. Pero ahorita sí: hace tiempo me escribió un amigo de Mexicali de: “¡Chingón!”.

Rata: Hicimos una encuesta de con qué bandas podríamos estar tocando y hubo de todo: gente dijo cosas bien chidas que nos gustan como Penfold, pero el otro día alguien me dijo que sonábamos como Thrice y yo así de: ‘No, para nada’.

Xnayer: Pero sí un poco, he. O sea, mí también me lo han dicho.

Rata: Lo chido de todo eso es que nos la llevamos bien relax porque no nos importaba a qué sonábamos ni nada. Solo estábamos haciendo las canciones así de: ‘Pues esto nos gusta’. Cuando grabamos el disco para nosotros estaba chido pero pensamos que iba a ser de esas bandas que solo le gustan a sus cuates. Pero lo sacamos y hemos tenido un feedback bastante positivo que hace que nos den ganas de salir a tocar más.

¿Se identifican dentro de una escena?

Xnayer: Algunos nos identifican por bandas de punk pero esto no suena tanto así. Muchos otros nos identifican por una onda midwest emo, que sí es algo que nos gusta mucho pero no fue a propósito. Eran composiciones que teníamos y así nos salen.

Puede ser apresurado porque su disco tiene poco que salió, pero ¿ya planean grabar nuevas canciones?

Rata: Sí. Ya se sienten viejitas esas canciones. De hecho a partir de este año empezamos con esta dinámica que el trabajo no nos quite horas de ensayo y eso hizo que avanzáramos mucho más en hacer todo, sacar shows. Seguir con esa línea, con ese dogma de dos veces a la semana y empezar a hacer cosas nuevas.

Además de hacer algún videoclip quisiéramos hacer más cosas. Hay cosas bien chidas que no solamente sean las canciones; hay más detrás, cosas que al menos a mí como escucha de otras bandas me gustaría ver, por ejemplo: conocer más de las personalidades de los integrantes.

¿Por qué y cómo persistir como músico en estos tiempos de fugacidad debido al contenido incesante que emana de todos lados?

Xnayer: Porque nos gusta hacerlo. O sea, sí nos gustaría que sucedieran cosas y haremos lo que se pueda hacer para que sucedan, pero no es de ‘Con esto me voy a hacer rico’. Lo hacemos porque nos gusta, nos gusta la música. Aunque a nadie le guste nosotros vamos a seguir haciéndolo.

Rata: Hay una cosa muy extraña: ya todos hemos tocado, hemos toureado, ya cumplimos varios sueños que teníamos como tocar en festivales chingones y viajar. Entonces, toda esa presión que te pones cuando empiezas un proyecto pues ahora ya no la tenemos. Ahora es que mi renta o mi comida no la pagan lo que siento, sino lo que siento paga lo que soy. Ahora nos desquitamos y hacemos canciones para olvidarnos de la cotidianidad. Es distinto. Tampoco queremos que sea un hobbie porque es en serio, pero tampoco es a rajatabla, de te matas en la línea. Es como vaya fluyendo.

Mencionaban los sueños musicales, ¿les quedan algunos por cumplir?

Xnayer: A mí sí me gustaría vivir de esto. Me gusta de lo que vivo, mucho, pero la música es lo que más me gusta. Si pudiera hacer eso y de eso vivir, sería lo mejor. Pero no hay presión.

Héctor: De niño decía: ‘Qué chingón sería vivir de esto’ y nunca he tenido un pedacito de poder vivir de esto. Siempre me he quedado con esa duda de qué se sentirá.

Josué: Yo, fuera de seguir tocando y poder seguir de la música, me quedo en hacer otro estilo de música y cuando tenga tiempo lo haré; me gusta seguir experimentando y siempre me ha gustado trascender, que reconozcan el proyecto.

Rata: Me gustaría hacer una música un poco más seria. O sea, no hablo de en este momento sino de poder escribir mejor cosas como menos adolescentes; de alguna manera soy muy adolescente en el sentido de que me gusta escribir lo que siento. Entonces, me gustaría escribir cosas más chidas, tener más carnita en las letras. Quiero ver qué pasaría si logro llegar a otro nivel. Y obviamente me gustaría poder regresar a vivir de la música pero con el sueño y la utopía de que no haya personas malas en la música.  O que existiera un buen circuito, que pudiéramos tocar aquí en México bien: con buen equipo, buenas cosas. Esos son mis sueños con la música.

¿Por qué resulta tan complicado poder vivir de la música en México?

Xnayer: Creo que los artistas se enfocan más en lo suyo: en sentir, en expresar, en componer. Y se nos va el pedo que otros sí tienen: ‘Yo sé el negocio, yo sé sacar el dinero por acá’. Entonces, los que se hacen ricos son los que tienen esa mentalidad y hacen esas cosas. De que la gente mala es la que generalmente es la que tiene el dinero.

Josué: Que no quiere decir que los que vivan de la música sean malos.

Xnayer: No, claro que no. Hay gente que sí lo sabe hacer. Más bien es en un modo general y lo que he visto en mi pequeñísimo entorno. Por ejemplo, por hablar de Austin TV: nos concentramos en hacer el mejor show, la mejor tocada, hacer las canciones, y en muchos puntos dijimos: ‘Con que esta cosa siga caminando no nos importa ganar mucho’. Esa era una banda. Supongo que en otras muchísimas bandas puede ser algo parecido o peor.

Rata: Es complicado porque en México la inseguridad no deja que haya un buen circuito para todos los géneros. No puedes viajar por todo el país tranquilamente y tocar donde quieras. Es caro. También el género tiene mucho que ver.

Héctor: También, ¿cuántas bandas de rock viven de esto?

Rata: Sí, hay otros géneros que sí lo hacen en todo el país. Es difícil tourear por todo el país y los poquitos lugares que hay pues no son para lo que la gente está escuchando.

E individualmente, ¿qué situaciones musicales les gustaría olvidar? Tener esa desmemoria.

Héctor: Estar en una disquera, Class Music. Es el mayor arrepentimiento que tengo en mi vida musical.

Josué: No sé si lo podría olvidar porque sería una experiencia para no cagarla de nuevo. Porque sin querer, las dos bandas, Austin y Vicente Gayo, nos pasó lo mismo.

Xnayer: Pasó lo mismo con los mismos: Terrícolas Imbéciles.

Rata: El mayor arrepentimiento que tengo… Me hubiera gustado no mezclar mi vida personal con la música en el sentido de que no estaba disfrutando ciertas cosas por relaciones con parejas que me hicieron no estar al 100% en el lugar donde estaba. Como que quisiera ser más desmemoriado, dejar ir más. Nos pasaron cosas bien chidas y evidentemente no puedes separar lo personal, pero hay un par de cosas.

Por último, llama la atención la portada del disco: el rostro de un perro. ¿Quién es y por qué eligieron esa imagen?

Rata: Popeye. Él apareció en mi vida cuando regresamos de la última gira de Austin TV por Europa; yo no tenía departamento y regresé a casa de mis padres. Un día iba en el Periférico y en eso, a la altura de Perinorte, casi lo atropello porque estaba en la calle con otro perrito. Él estaba vivo, el otro ya estaba atropellado.  Me lo llevé a mi casa y la idea era darlo en adopción pero me encariñé un montón. Mi mamá se dio cuenta que es sordo. Tenía seis meses cuando lo recogí y se quedó en nuestra vida. Con nosotros, con la banda, es… como es sordo, es muy atento, es diferente su personalidad.

Xnayer: Muy introspectivo.

Héctor: Muy emo.

Xnayer: Lo veíamos en los ensayos que cuando se iba Rata empezaba a suspirar y ponía una cara bien triste. Es justo lo que queremos retratar.


Si quieres escuchar el disco homónimo de Desmemoriados da click aquí


Fotografía: Yair Hernández

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Hago muchas cosas y gano poco varo.

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