Nunca había visto a Courtney Barnett en vivo, pues aunque desde hace varios años tenía la ilusión, por diversas razones había sido imposible.

Por ello la noche que se presentó en El Plaza fue algo especial para mí, some kind of sweet relief, diría ella en “Sunday Roast”, una de las mejores canciones de su más reciente disco; mismo que llegó después de un álbum en colaboración con Kurt Vile, que, a mi parecer, alentó el camino desenfrenado que la cantautora había emprendido desde el gran Sometimes I Sit and Think, and Sometimes I Just Sit.

Como toda fan ilusionada no me pude resistir a revisar el setlist con anterioridad al concierto. En general estaba compuesto por una mezcla equilibrada de temas viejos y temas nuevos, aunque fue poca mi desilusión tras no ver entre las canciones algunos de mis temas favoritos, como “Nobody Really Cares If You Don’t Go to the Party” o “Elevator Operator”. Sin embargo, la emoción persistía.

Su presentación arrancó con dos temas de su más reciente producción: “Hopefulessness” y “City Looks Pretty”, para después sacarnos de lo mundano con uno de sus temas más populares “Avant Gardener”, la energía comenzaba a aflorar. Posteriormente vinieron temas como “Need a Little Time”, “Nameless, Faceless” o “Small Poppies”, que generalizaron la buena vibra en un Plaza que no fue sold out pero que permitió disfrutar de la energía que solo alguien como Courtney puede provocar.

Lo mejor de la noche llegó de la mano de “Depreston”, pasó por un hermoso momento de reflexión con “Sunday Roast” y se intensificó con “Pedestrian at Best”, momento en el cual la audiencia comenzó a perder el control y finalizar con temas como “Kim’s Caravan” y History Eraser,. Incluso un pequeño mosh pit se pudo armar en medio de la gente durante el concierto.

Sin duda disfruté el show de Courtney, como muchos otros fanáticos esa noche. Su encanto y talento son arrasadores, y todas las memorias que su música provoca estuvieron a flor de piel, sin embargo, al menos musicalmente, creo que haberse juntado con Kurt Vile fue una decisión que le quitó mucha de esa vitalidad que nos volvió locos con su disco debut.

Lotta Sea Lice paso sin pena ni gloria, y a mí parecer la ha llevado por caminos que la han alejado de su verdadera esencia; pensemos en “Pedestrian at Best”, uno de sus temas más vibrantes, incluso de los más populares, de los que demuestran su carácter y la separan del resto.

Últimamente, su música me parece algo apaciguada… linda y contundente, sí, pero por ejemplo, nada que ver con “Depreston”, donde Courtney derrocha toda su naturaleza. Pareciera que desde Kurt Vile, y en algunos temas del nuevo disco, le diera igual si vamos a la fiesta o no.

Aunque quizá de lo que hablo nada tenga qué ver con el acto directo, ni con Courtney, quizá tenga que ver con nosotros, o al menos los fans como yo, que un tanto desanimados tras sus dos últimos discos, no entregamos la misma energía que hubiera hecho de un show como ayer, un show perfecto. Te amo Courtney, te disfruté mucho, pero ¿por qué tuviste que conocer a Kurt Vile?

TE PUEDE INTERESAR

TENDREMOS NUEVO DISCO DE TOOL EN ABRIL

THE STROKES ANUNCIA NUEVO DISCO Y GIRA MUNDIAL EN 2019

¡CONFIRMADO! TENDREMOS ALBUM DE THE CURE EN 2019

CELEBRA LOS 30 AÑOS DE DISINTEGRATION CON THE CURE

MASSIVE ATTACK Y ROSALÍA EN CEREMONIA 2019

Orquídea Vázquez

Orquídea Vázquez

Previous post

YA VIENE LA SEGUNDA TEMPORADA DE 'THE END OF THE F***ING WORLD'

Next post

¡GIPSY KINGS VUELVE A MÉXICO DESPUÉS DE 27 AÑOS!