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La Inteligencia Artificial en el ámbito creativo es una realidad
Tecnología

La Inteligencia Artificial en el ámbito creativo es una realidad

La inteligencia artificial lleva años existiendo y generando debate. Primero se especuló que con ella se acabarían los empleos de personas que desempeñan una labor que puede ser automatizada. Por ejemplo: un taxista. Sin embargo, al parecer será las áreas creativas las que se tendrán que preocupar primero.

¿Qué es la inteligencia artificial?

Antes de abrir el debate sobre si es bueno o no seguir desarrollando este tipo de inteligencias, hay que establecer qué son y cómo funcionan.

Una inteligencia artificial a grandes rasgos es un software con capacidad de aprender. La manera en la que lo hace puede ser recopilando datos y aprender las diferencias entre ellos. La otra es realizar una acción y aprender de los errores.

Esto quiere decir que si quieres que una inteligencia artificial aprenda a jugar ajedrez hay dos maneras de que lo haga. La primera es creando una inmensa base datos con millones de juegos y jugadas de ajedrez, de tal manera que la inteligencia reconozca los patrones de las jugadas ganadoras y pueda replicarlas. La otra es programando las reglas y que aprenda de sus errores, muy parecido a la manera en que aprendemos los humanos, con la pequeña diferencia de que la inteligencia puede jugar miles o millones de partidas a la vez, por lo que el aprendizaje será mucho más veloz.

Cuando la inteligencia artificial cobró conciencia

Inteligencia artificial en el área creativa

Aunque se pensó que los primeros en ser sustituidos por una inteligencia artificial serían aquellos que realizaban acciones más mecánicas que creativas (taxistas, meseros, obreros, limpieza, etc.). Por esto se pensó que las áreas creativas dentro de la industria estarían a salvo. Es decir, si eras diseñador, ilustrador, músico de publicidad, editor de video o algo similar, podías descansar tranquilo.

Sin embargo en los últimos años han llegado nuevas inteligencias artificiales que parecen estar apuntadas a reemplazar a los ilustradores y diseñadores creando imágenes al momento. Esto puede ser un golpe duro para aquellos que viven de crear imágenes originales para ser usadas en prensa y publicidad.

Otro uso actual es en la música. Existen computadoras capaces de replicar un estilo musical al instante. Por decir, si estás haciendo un comercial y quieres poner de fondo un tema de reggaeton sin gastar en derechos de autor, lo normal es que acudas a un músico para que te componga un tema. Sin embargo, ahora esto lo puedes conseguir al instante con un software.

Esto se puede extrapolar a cualquier disciplina creativa. Desde la arquitectura hasta la literatura pueden ser víctimas de la inteligencia artificial.

El vaper del futuro: Inteligencia Artificial contra el tabaquismo

No todo es malo

Cabe mencionar que no todo es negativo. Artistas visuales del mundo entero han recibido con buenos ojos estas herramientas ya que les permite realizar bocetos de manera inmediata aumentando su productividad. La idea es que la inteligencia artificial realice los bocetos, el cliente los apruebe y el diseñador o ilustrador trabaje en una imagen desde ese punto. Esto te ahorraría la tediosa labor de llegar a un acuerdo entre lo que el cliente quiere y lo que te puede comunicar.

En la música puede servir para que un productor acelere el proceso de maqueta de un tema. Lo que se imagina lo hace la inteligencia artificial y cuando ya está listo llama al músico para que grabe o toque con sobre esa idea.

Futuro

Aunque es muy difícil de prever qué es lo que pasará, la realidad es que estamos al borde de un nuevo cambio en la manera en que trabajamos. Ya sea que tengas un trabajador del ámbito creativo o que requieras de uno vas a tener que replantear la manera en que haces o consumes estos servicios. Aprender a usar las inteligencias artificiales a tu favor si eres diseñador o aprender en qué momento debes acudir a un humano para mantener lo especial en tu trabajo.

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Ruy Martínez

Músico de profesión; periodista de oficio. Reportero en Indie Rocks! y donde se me invite. Lector activo. Amante de el cigarro y la buena (y mala) cerveza.