Los integrantes de blur son un estuche de monerías, mientras Damon Albarn la rompe con Gorillaz, Graham Coxon hace el soundtrack de la serie de NetflixThe End Of The F***ing World (2017), Dave Rowntree… bueno él se la pasa de lo lindo trabajando de abogado y Alex James ejerce como granjero y periodista. Escribe para The IndependentThe ObserverQ Magazine y The Idler. Además el muy cabrón se da el tiempo de hacer programas para Radio 6 de la BBC y hacer documentales como The Cocaine Diaries (2008) y Slowing Down Fast Fashion (2016).

Alex James, mejor conocido como el bajista de blur, se retiró al campo de una pequeña localidad llamada Kingham en el condado de Oxfordshire, ahí construyó una granja y comenzó a trabajar alimentando a los cerdos, borregos, gallinas, vacas y otros animales. La cosa fue tan buena que años después se le ocurrió hacer un festival de música, comida y familia en su granja, el llamado The Big Festival in Alex Jame´s Farm que se realizó por primera vez en 2012. Se han presentado artistas como Basement Jaxx, Fatboy Slim, Kaiser Chiefs, Groove Armada y Razorlight.

Como parte de la labor integral de Alex  con la comunidad de Kingham invita a niños de escuelas de la zona donde les enseña a cultivar verduras y desenterrar los productos agrícolas cultivados. “Me gusta ir a los supermercados, pero puedes sentirte abrumado por lo mundano que es. Te hace darte cuenta de que la comida solo crece porque vivimos en un planeta que gira alrededor del sol”.

Alex James es un tipo comprometido con el medio ambiente, que le gira la piedra y no sólo de coca. Fue adicto a esta sustancia en los noventa cuando estaba en la cima del éxito con blur, según él se gastó dos millones de dólares en champaña y cocaína… seguramente también se gastó un poco el tabique nasal. En 2008 la BBC lo contactó para rodar el documental The Cocaine Diaries que lo llevó a viajar por Colombia invitado ni más ni menos que por su presidente Álvaro Uribe para documentar los problemas del cultivo, producción y distribución de la droga colombiana.

Aquí puedes ver completo The Cocaine Diaries en español

El país cafetero produce el 62% de la cocaína del mundo, unas 610 toneladas al año, lo cual genera más o menos 45 billones de euros alrededor del planeta tierra, cobrando más de 17 millones de asesinatos al año en este país latinoamericano. La coca sin duda ha superado al café como el mayor producto exportado por Colombia, donde un gramo de “caspita del diablo” cuesta menos de un euro y medio (unos $50 pesos mexicanos).

El bajista se adentró al negocio de la droga tratando con agricultores, asesinos y policías para ver cómo trabajaban con los cárteles de Medellín, Calí y Bogotá. En la reunión con el mandatario colombiano, Alex no dudó en vender los productos que hacen en su granja. “Señor presidente quiero mostrarle mi queso, cambié las drogas duras por el queso blando, es muy oloroso, pero muy rico”.

Después del petróleo, la industria textil es la más contaminante del mundo

Alex no mostró sólo preocupación por la industria de las drogas, sino su empatía por el medio ambiente lo llevó a producir junto con Ben Akers el documental Slowing Down Fast Fashion, el cual muestra una situación que cada vez preocupa más no sólo a los medios de comunicación, sino a artistas y reconocidas figuras dentro de la industria de la moda. “Como también me encanta la moda quise hacer este documental para que todos podamos comprender mejor de dónde viene la ropa, cómo se hace, de qué está hecha y a dónde va a parar cuando terminamos con ella”.

Slowing Down Fast Fashion (Disminuir la velocidad de la moda rápida), se proyectó en el  Berlin Fashion Film Festival. Es un material de sesenta minutos que cuenta el proceso de creación de la llamada fast fashion que millones de personas usamos a diario. Además de Alex James, la diseñadora y activista Vivienne Westwood (1), acompaña al bajista y granjero inglés para revisar las etiquetas y aplicar pruebas de calidad a la ropa que se vende en los centros comerciales. 


1. Vivienne Westwood, es una diseñadora de moda británica considerada como la principal responsable de la estética asociada con el punk y el New Wave. Westwood, como compañera de Malcolm McLaren y dueña de la boutique SEX, estuvo directamente involucrada con la banda Sex Pistols y el surgimiento del movimiento punk en el Reino Unido.


El material de Slowing Down Fast Fashion está respaldado por especialistas, psicólogos, académicos e instituciones como el British Fashion Council, donde dan su postura ante una situación tan delicada como los encubrimientos gubernamentales a los grandes fabricantes de estas prendas. En materia social, la psicóloga Pamela Nell analiza el comportamiento humano a través de los motivos que llevan al consumidor a comprar y, cómo esto puede transformarse en una auténtica adicción. 

También hay testimonios de consumidores como Elizabeth Klein, ex compradora compulsiva que recorre junto con Alex varias tiendas revisando la procedencia y calidad de las prendas. ”Hemos sido entrenados para pensar que pagar más es una estafa, cuando en realidad la única razón por la que las marcas son capaces de vender por esta pequeña cantidad de dinero es porque pagan muy poco a los trabajadores de la confección”.

Para complementar la información Slowing Down Fast Fashion recoge testimonios de personajes importantes dentro de la industria como Nicholas Coleridge, presidente de la editorial Condé Nast y ejecutivos de las tiendas Marks & Spencer, Topman y John Lewis. Los productores también contactaron a fabricantes textiles, pero “Se estableció contacto con H&M y Zara, pero por desgracia nunca respondieron.

Primark, por su parte, sí respondió aunque declinó la invitación a participar.” Toda esta amalgama de opiniones y entrevistas, el documental forma un panorama oscuro sobre la industria de la moda desde la trinchera social, ambiental e industrial. Todo con el único objetivo de concienciar a todos los consumidores de ropa mediante el análisis del origen de estas prendas para convertirnos en consumidores responsables. 

La industria textil es la segunda más contaminante del mundo. El consumo rápido de prendas  está haciendo estragos al medio ambiente, es responsable del veinte por ciento de los tóxicos que se vierten en en el agua. Estas prendas al ser prácticamente desechables se convierten en una fuente de basura constante. Anualmente se venden en el mundo más de ochenta millones de prendas y este problema ha impactado severamente los ecosistemas, al punto de preocupar a los mismos fabricantes de la llamada fast fashion.   

Slowing Down Fast Fashion es un docu que nos incumbe a todos. El problema es mundial, el  fast fashion impuesto por H&M, ZaraUrban Outfitters, Forever 21Missguided y muchas firmas más está aquí para quedarse por mucho tiempo. Sólo para darnos una idea, se estima que cada gringo se deshace de unos 35 kilos de ropa al año. Un consumo de tela indiscriminado que pocas veces nos tomamos el tiempo para analizarlo.

Adán Ramírez

Adán Ramírez

Sweet and Tender Hooligan!

Previous post

LOS UNIVERSOS INFINITOS DE LYONA

Next post

TINA MODOTTI FOTOGRAFÍA REVOLUCIONARIA