En estos 5 años de Trópico hemos aprendido que los festivales son mejores si hay playa de por medio y es que este año el festival logró, una vez más, sacarnos del frío de la ciudad para llevarnos a un ambiente totalmente paradisiaco en las playas de Acapulco. La música fue el factor más importante para convertir el evento en una inolvidable celebración a las bellezas naturales de nuestro país y el arte.

Fotos: Daniel Patlán

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Los asistentes al festival comenzaron a llegar a partir del viernes así que para el sábado ya estaba lleno de chilangos en bikini que se perdían en las olas del mar, la arena y los mares de gente que circulaban por Punta Diamante. El primer show que vimos fue Titán que presentó su más reciente álbum, Dama. Con ellos comenzamos a entrar en mude para el día de fiesta cumbiera que se avecinaba y que duraría hasta el amanecer con artistas como Frente Cumbiero que se aventó uno de los sets más largos para ambientar la pool party en la que la mayoría de los ahí presentes bailamos hasta quedar satisfechos.

Fotos: Daniel Patlán

 

Fotos: Daniel Patlán

Uno de los actos más esperados de la noche fue Thundercat que junto a la puesta de sol nos adentró en un mundo ambientado por un bello paisaje acompañado de jazz experimental, R&B y hip hop. Poco después pudimos escuchar a una de las promesas nacionales más prominentes en la actualidad: Jesse Baez quien nos preparó para disfrutar de Fuego, en el escenario Adidas quien se echó un set de música urbana entre el que destacó “Cuando suena el bling”. Para cuando llegó el turno de Cut Copy ya estábamos súper ambientados y listos para bailar.

Jungle siempre es sinónimo de buen ambiente y esta vez no fue la excepción, ya que se notó su cariño por nuestro país y su profesionalismo desde el primer momento. Poco después llegó Vitalic, con su set electrónico para ese momento algunos ya se habían ido a dormir, otros ya estaban súper destruidos pero los que aguantamos nos llevamos un lindo recuerdo de lo que fue el sábado de Trópico.

DOMINGUIRRI

Fotos: Daniel Patlán

El domingo fue más breve y con menos personas pero no por eso menos especial. Este día quedábamos los aferrados, los que tuvimos el privilegio de estar un día más disfrutando del sol, la arena, el mar y la buena música acompañados de los amigos y una buena fiesta.  Matanza fue crucial en la recuperación física y Enconre de la emocional. Mientras que Dengue Dengue Dengue nos animó para terminar esta edición de Trópico como unos campeones y con ganas de más playa, fiesta, música y hermosos atardeceres.

Fotos: Daniel Patlán

No es en vano el dicho: «Me hace falta trópico» y cada edición nos lo recuerdan más y mejor.

Staff Yaconic

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