El SAT dice ‘no’ a destruir libros y propone donarlos para deducir impuestos
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El SAT dice ‘no’ a destruir libros y propone donarlos para deducir impuestos

El Paquete Económico 2026 marca un giro histórico en la política fiscal y cultural de México. El Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha puesto en la mesa una propuesta que busca poner fin a la práctica de destruir inventario editorial sin valor comercial, reemplazándola con un esquema de donación obligatoria a instituciones públicas y educativas.

El fin de la destrucción: donación como regla fiscal

La Ley de Ingresos de la Federación 2026 introduce una modificación que impacta directamente a las editoriales y distribuidoras de todo el país. La medida prohíbe que los libros deteriorados o sin valor comercial sean simplemente desechados o destruidos con el único propósito de justificar una deducción fiscal.

Esta práctica anterior, si bien era legal bajo normativas pasadas, generaba una gran controversia. Críticos señalaban el enorme desperdicio de recursos culturales valiosos y la falta de sensibilidad ante las necesidades educativas del país. Ahora, el SAT busca alinear los beneficios fiscales con objetivos de desarrollo social y educativo, incentivando la responsabilidad cultural del sector editorial.

Antes de cualquier descarte, el material bibliográfico debe ser ofrecido en donación a entidades específicas, asegurando que el contenido sea aprovechado socialmente. La propuesta especifica que los beneficiarios de esta nueva disposición incluyen:

  • Entidades Públicas (tanto Federativas como Municipales), como bibliotecas y centros de documentación.
  • Organizaciones dedicadas al fomento educativo y cultural, lo que abre la puerta a ONGs y fundaciones con programas de lectura.
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Doble impacto: más lectura, menos contaminación

La medida ofrece un beneficio doble y significativo para la sociedad y el medio ambiente. En el aspecto social, combate el rezago cultural al garantizar una «segunda vida» a una gran cantidad de materiales literarios, científicos y técnicos. Esto implica que colecciones valiosas, que de otra manera serían pulpa, estarán a disposición de estudiantes y comunidades de escasos recursos.

En el frente ambiental, se atiende una problemática de gran escala. Al priorizar la donación sobre la destrucción, se reduce drásticamente la cantidad de papel, tintas y otros componentes que terminan en vertederos o procesos de reciclaje forzosos. Esta acción contribuye directamente a disminuir la huella ecológica asociada al manejo de residuos voluminosos del sector editorial, promoviendo una cadena de valor más sostenible y consciente. La destrucción de toneladas de libros representaba no solo una pérdida cultural, sino también un costo ambiental considerable en términos de logística y manejo de desechos.

Esta modificación refleja una tendencia global a integrar la responsabilidad social corporativa (RSC) en las políticas fiscales. Al evitar la destrucción de libros que pueden ser funcionales para el estudio y la investigación, el Estado mexicano asegura la circulación del conocimiento y protege el acervo nacional. Se trata de un cambio en la mentalidad regulatoria: el inventario obsoleto o deteriorado deja de ser un simple activo para deducir y se convierte en una oportunidad de inversión social.

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Paquete Económico 2026

El Estímulo fiscal que apoya a las Pymes

La propuesta del Paquete Económico 2026 no solo introduce una nueva obligación, sino que también mantiene un incentivo clave para apoyar financieramente a la pequeña y mediana empresa del sector.

El SAT propone conservar un estímulo fiscal que permite una deducción adicional del 8% sobre el costo de adquisición del material (libros, periódicos o revistas). Este apoyo está diseñado para ser un motor económico y se enfoca en distribuidores y editoriales que cumplan con criterios de tamaño:

  1. Sus ingresos anuales no deben superar los 6 millones de pesos.
  2. Al menos el 90% de sus ingresos debe provenir de la venta de publicaciones.

De esta forma, la política fiscal mexicana se transforma, exigiendo un compromiso social y ambiental por parte de la industria, mientras que simultáneamente ofrece un respiro financiero a los pequeños y medianos actores del mercado. El nuevo esquema busca generar un círculo virtuoso entre la deducción fiscal, el fomento a la lectura y la sostenibilidad.

Periodista (Carlos Septién García). Exploradora de la cultura alternativa y la disidencia. Lee mi columna para un análisis de derechos humanos e impacto social en la urbe. Hago fotografía de todo lo que mis miopes ojos ven: Ig: @bruja_amapola