Cuando escuché por primera vez a Desiree, entendí que su música no “sigue” tendencias: las habita, las observa y las transforma. En el ecosistema de Bahidorá—agua y selva por todas partes—su propuesta no sólo encaja: respira. Ella misma lo dice con una calma que contagia: “Afro-tech no es una tendencia; es parte de un ecosistema vivo que mira hacia atrás y hacia adelante a la vez”. De ahí parte esta crónica-entrevista: una lectura en voz alta de su linaje sudafricano y de por qué su set en La Estación promete ser un pequeño ajuste de placas tectónicas.
Johannesburgo como origen: cuando los géneros conviven pared con pared
Desiree no aprendió a mezclar en aulas estériles; lo hizo escuchando gente en cuartos pequeños de Johannesburgo. “Empecé a pinchar hace más de cinco años en salas chicas, donde realmente aprendes a escuchar a las personas. Joburg lo moldeó todo para mí: house, techno, jazz, kwaito y góspel conviven pared con pared. No crecí con líneas de género limpias”.
Ese detalle es clave: su lenguaje rítmico no se entiende si lo desarmamos en etiquetas. En sus manos, el afro-house se estrecha con el techno y la percusión se vuelve brújula. “Mi sonido evolucionó hacia un afro-tech más depurado y percusivo, pero que aún carga emoción y tensión. Siempre ha sido sobre el movimiento, no sobre las modas”. Como cronista, confirmo esa sensación al escucharla: hay algo del ascetismo del techno sosteniendo una memoria afro-centrada que no pide permiso; se afirma.
Afro-tech como resistencia cultural (no como tendencia)
En un mundo que nombra “tendencia” a cualquier cosa que acumule plays una semana, Desiree elige otro verbo: permanecer. “Mientras la música siga conectada a sus raíces y evolucione sonoramente, no desaparece: se vuelve parte del lenguaje global”.
No es una frase bonita: es una posición política. Su curaduría escucha tradiciones, prueba espacios y silencios, y dialoga con productores nuevos. Si algo define su oficio es la mezcla de estudio y disciplina: “Trato la música como una práctica de largo plazo: diggeo, produzco por ciclos, protejo tiempos de silencio y digo no cuando algo no se alinea”. Esa estructura—libertad con límites—es la que da longevidad en escena.
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Ritmo compartido: puentes entre Sudáfrica y Latinoamérica
El lazo con Latinoamérica no es diplomático: es corporal. “Entre Sudáfrica y Latinoamérica hay una comprensión compartida del ritmo: la percusión es un lenguaje. En pista, ambas culturas responden física y emocionalmente al groove; no hacen falta explicaciones”. Bahidorá, con su comunidad que escucha y se queda, potencia ese puente. “Me sorprendió lo intencional que se siente el festival: no es algo ‘puesto en la naturaleza’, parece crecer de ella. Y el público está presente, quiere que las cosas se desplieguen. Eso te invita a ir más profundo, no más fuerte”. Ese ir “más profundo” explica por qué Desiree sí pertenece aquí.
Bahidorá 2026, agua y selva: el lugar donde el sonido respira
Las Estacas no es sólo locación; es arquitectura acústica natural. “Mi relación con el sonido siempre ha sido física y elemental: lo sientes en el cuerpo antes de pensarlo. En un lugar rodeado de agua y jungla, todo vuelve a la esencia. No hay separación entre entorno y sonido. El afro-house, sobre todo como lo trabajo, pertenece a estos espacios porque es arraigado, repetitivo, hipnótico; refleja ciclos naturales”. Esa hipnosis rítmica—tensión, flujo, liberación—es lo que muchos buscamos al escapar de las playlists que todo lo traducen a lo mismo.
El set en La Estación: corriente, paciencia y percusión en capas
No esperes explosiones tempranas. “Este set se inclina hacia el groove y la paciencia. Menos picos, más corriente: algo constante que lleva a la gente en lugar de empujarla. Habrá calor, pero no agresivo: percusiones en capas, low-end profundo, momentos de contención y subidas graduales. Las voces aparecerán como texturas, no como ganchos”. Traducido al cuerpo: respirar hondo y soltar el reloj. En Bahidorá, donde el tiempo se mide en luz y agua, esa propuesta tiene sentido.
Longevidad y oficio: estructura alrededor de la libertad
Desiree nombra lo que muchas y muchos tardan años en aprender: “La longevidad viene de respetar tu energía tanto como tu ambición”. Hay entrenamiento físico, descanso y una regla de oro: claridad. “Como mujer en esta industria, aprendí que la claridad es poder: conocer tu valor, tus límites y tu visión cambia cada conversación. Ya no negocio desde el miedo: elijo alianzas que respeten mi trabajo y mi tiempo”. Ese marco sostiene la creatividad. Sin romanticismos, pero con firmeza.
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Cómo escucharla por primera vez: guía para soltar etiquetas y entrar al viaje
Si llegas a su set sin referencias, sugiere un ritual simple: “Llega con curiosidad y paciencia. Suelta expectativas y etiquetas. Mis sets van de recorrido y tensión, no de drops instantáneos. Escucha los tambores, las bajas frecuencias, el espacio entre elementos”. Como público, lo hemos probado: cuando dejas de anticipar, la música sucede como debe.
Más allá del algoritmo: sellos, radios y escenas locales (tips prácticos)
La cura contra el feed eterno: “Sal del algoritmo. Sigue sellos, escucha mixes completos, apoya escenas locales y radios. Revisa catálogos antiguos y sonidos regionales. Lo mejor suele vivir un poco fuera del camino principal”.
Ese mapa es también una ética: escucha activa y comunidad antes que consumo rápido.
Conoce a Desiree en 5 canciones
Para quien quiera una puerta de entrada inmediata, estos son cinco cortes populares en su SoundCloud (útiles para entender sus rangos de energía y selección):
- BBC Radio 1 Sound System with Jeremiah Asiamah (Mix).
- ESSENTIAL MIX (BBC Radio 1).
- femme tech.
- YFM Mix Capital Set.
- the antidote.
Nota: SoundCloud lista “Popular tracks” por reproducciones agregadas; allí conviven mixes y tracks propios. Los dos primeros son sesiones clave para entender su narrativa de largo aliento.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo y dónde se presenta en Bahidorá?
Domingo 15 de febrero de 2026, de 19:00 a 21:00, en La Estación (programación especial Sunday Sunday 10º aniversario).
¿Qué diferencia su afro-tech del mainstream?
La tensión y la contención: construye viaje a base de percusión en capas y bajos profundos, con voces como textura, no como ganchos.
¿Por qué su propuesta conecta con Latinoamérica?
Porque aquí también el ritmo es lenguaje común: el cuerpo entiende antes que la cabeza; no hacen falta etiquetas.
¿Cómo recomienda descubrir mejor música fuera del algoritmo?
Seguir sellos, radios y escenas locales, escuchar mixes completos y explorar catálogos regionales y más antiguos.
Quiero empezar por su música en plataformas. ¿Qué escucho primero?
Sus “Popular tracks” en SoundCloud—BBC Radio 1 Sound System, Essential Mix, femme tech, YFM Mix, the antidote—son una ruta rápida para captar su rango.
Viridiana Velázquez
Editora en Yaconic. Periodista egresada de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Mi especialidad es el análisis del consumo cultural y las narrativas mediáticas. Con una década de experiencia como reportera en medios de comunicación como Grupo Mundo Ejecutivo o Indie Rocks! y la Comunicación Social en el Gobierno de la Ciudad de México, examino cómo el poder, el mercado y el marketing determinan la percepción del arte y la sociedad. Te ofrezco una visión profunda de la cultura como producto y como reflejo de nuestro entorno.





