Cinco años después de su formación, en 1984, la historia les reservó un lugar en lo más alto. Era 1989 y un puñado de canciones compiladas en un álbum titulado The Stone Roses se convirtió en un punto de quiebre para la música pop británica. Su grito de batalla: “El pasado fue tuyo, el futuro ahora es mío”. Esta es la historia de The Stone Roses, la banda y su álbum debut.

The Stone Roses -el disco- llegó en 1989, el momento indicado para iniciar una re-evolución en la escena británica, luego del decaimiento de géneros como el post-punk o el new wave; más una género, y gracias a discos como Bummed (1988) de los Happy Mondays o el Sonic Flower Disc (1987) de Primal Scream, lo que ocurrió con el surgimiento de The Stone Roses -la banda- fue un movimiento musical, cultural y social: el sonido Madchester.

Años atrás, Ian Brown y compañía comenzaron a hacer mucho ruido con la publicación de los sencillos Sally Cinnamon (1987) y Elephant Stone (1988), dos canciones que trazaron la ruta de lo que vendría más adelante. Muchos años después, Noel Gallagher, guitarrista, vocalista y compositor de los hoy extintos Oasis, afirmaría que

“cuando escuché la canción ‘Sally Cinnamon’ por primera vez, supe cuál iba a ser mi destino”.

En un contexto donde la escena musical en Inglaterra tenía, por un lado, a la disquera Rough Trade Records (que contaba entre sus filas con unos jóvenes The Smiths), y por el otro estaba Factory Records (compañía liderada por Tony Wilson que tenía en su haber a bandas como New Order), Ian Brown y John Squire, dos sujetos que se hicieron amigos desde la infancia, en compañía de Gary Mounfield “Mani” y Alan Wren “Reni”, iniciaron el camino, uno que, al final, resultó corto, pero lo suficientemente inspirador para despertar a toda una generación.

Editado por Silvertone Records, bajo la producción de John Leckie, hombre que tuvo su formación como ingeniero en los míticos estudios de Abbey Road en la década de los 60’s y que contaba con la aprobación y admiración de la banda, especialmente de “Mani”, The Stone Roses, el primer disco de The Stone Roses, apareció un 2 de mayo de 1989.

En su conjunto, lo que Brown, Squire, Mani y Reni marcaron en su debut fue, además de una propuesta musical, un discurso social y político, incluso desde la portada, una pintura hecha por el guitarrista, John Squire, titulada “Bye Bye Bad Man”, aderezada con tres limones -que se convertirían en todo un emblema-, los cuales eran una referencia al movimiento estudiantil del 68, en Francia; Ian Brown, según ha contado, conoció a un francés en un viaje por Europa, un sujeto que, aparentemente, estuvo muy activo durante la lucha estudiantil, y quien le contó cómo utilizaron los limones para contrarrestar los efectos de los gases lacrimógenos lanzados por la policía parisina.

Al principio, The Stone Roses tuvo poco efecto en la crítica especializada, pero todo cambiaría un año después de su lanzamiento, cuando la banda tuvo aquel mítico concierto en Spike Island, congregando a más de 25 mil personas un 27 de mayo de 1990, y que daría como resultado el surgimiento de otro movimiento musical/cultural, social y político: el britpop.

Era claro que canciones tan poderosas como “I Wanna Be Adored”, “She Bangs the Drums”, “Waterfall”, “Bye Bye Bad Man”, “Made of Stone”, “This is the One”, “Fools Gold” y “I Am the Resurrection” calaron hondo en la juventud inglesa, sobre todo en aquella que no pertenecía a la élite, que llevaron el lema de “Kiss me where the sun don’t shine / The past was yours but the future’s mine / You’re all out of time”.

Noel Gallagher, uno de los más grandes admiradores de The Stone Roses, mencionó abiertamente que “Sin ese disco, Oasis no hubiera existido. Antes de ellos, escuchábamos a bandas como The Jam y The Smiths, creíamos que, para estar en una banda, debíamos ir a la universidad o estudiar  arte, pero cuando vimos a los Stone Roses, fue totalmente distinto, ellos se veían exactamente igual que nosotros”.

Para 1994, el grupo presentó Second Coming, su segundo y último material discográfico. Con excepción de algunas canciones, el resultado fue muy diferente; el éxito les cobró rápido la factura y el interior de la banda se notaba cansado. Finalmente, en 1996 se anunció la separación.

Actualmente, The Stone Roses -el disco-, ya ha cumplido tres décadas de vida, muchas cosas han pasado después de su lanzamiento (la disolución de la banda, la carrera solista de Ian Brown, un reencuentro en 2011 y una segunda separación en 2017), pero su importancia permanece intacta, su valor continúa aumentando y su trascendencia sigue dando frutos, y ahí están Kasabian, Arctic Monkeys y Kaiser Chiefs, solo por mencionar algunos, para corroborarlo.

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