El retiro de Bad Bunny de «Rosita», ¿lo exenta del pacto patriarcal?
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El retiro de Bad Bunny de «Rosita», ¿lo exenta del pacto patriarcal?

El anuncio de que Bad Bunny retiró su nombre de los créditos de «Rosita» ha sido interpretado por las audiencias digitales como un gesto de lealtad absoluta hacia Cazzu. Sin embargo, en el complejo grupo de la música global de 2026, la «solidaridad» rara vez es un impulso desinteresado. Detrás del veto de Benito Martínez, asoma una tensión mucho más profunda: la necesidad de distanciarse de un pacto patriarcal que podría invalidar años de construcción de marca personal basada en la autonomía femenina y el discurso de aliado.

La acción de Bad Bunny se desencadenó tras la filtración y posterior lanzamiento de «Rosita», cuya letra —cuenta con referencias a la vida privada de Cazzu y la nueva relación de Christian Nodal— fue recibida como una provocación directa en el ecosistema del trap. Fans notaron que de un momento a otro, el nombre de Benito desapareció de los créditos.

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Anatomía de un concepto: ¿Qué es el pacto patriarcal?

Para analizar este movimiento, es imperativo definir el término que está centralizando la discusión. El pacto patriarcal no es una conspiración explícita, sino un mecanismo sociológico de cohesión masculina.

  • La lealtad corporativa: La antropóloga y feminista Rita Segato, en obras fundamentales como La guerra contra las mujeres, define este pacto como una «fratría» donde los hombres se deben lealtad entre sí para mantener su estatus de poder. Romper el pacto implica, a menudo, el ostracismo del grupo.
  • Bibliografía de referencia: Para quienes buscan entender la raíz de esta estructura, textos como Política sexual de Kate Millett o el análisis de la masculinidad de Raewyn Connell explican cómo estos acuerdos invisibles priorizan la narrativa del hombre, encubriendo o minimizando el daño hacia la mujer.
  • El costo del silencio: En la industria urbana, este pacto se manifiesta en colaboraciones que ignoran contextos de violencia o desplazamientos afectivos injustos, siempre en favor de los números y el «éxito» colectivo.
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¿Convicción o gestión de reputación?

Resulta técnicamente improbable que un artista con el control de gestión de Bad Bunny no hubiera revisado la letra, los colaboradores o las implicaciones de «Rosita» antes de su publicación. Aquí surge la duda crítica:

  1. La coherencia de «Yo perreo sola»: Benito ha facturado millones bajo la bandera del respeto y la libertad femenina. Mantenerse en un proyecto que, en el contexto actual, se percibe como una validación de la narrativa que ha afectado a Cazzu, destruiría su capital simbólico.
  2. El miedo a la «funa» sistémica: En 2026, la audiencia no perdona la incongruencia. El retiro de los créditos funciona como un cortafuegos preventivo. Si el discurso de Benito es el respeto a la mujer, su participación en una canción que pueda interpretarse como parte de un pacto de silencio masculino sería un suicidio comercial.
  3. La lealtad como estrategia: Al desvincularse, el artista no solo apoya a una colega; protege su propia narrativa de «héroe del género». La solidaridad, en este caso, es la moneda de cambio para mantener su posición de privilegio ético frente al resto de los exponentes urbanos.
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El peso de la narrativa de aliado

El caso de la solidaridad de Bad Bunny con Cazzu demuestra que el pacto patriarcal ya no es un refugio seguro para las figuras del mainstream. La presión social y la formación de las audiencias en temas de género han forzado a los grandes ídolos a elegir entre la complicidad masculina y la coherencia discursiva.

Sea por un respeto genuino a su historia compartida con Cazzu o por una lectura estratégica del mercado de la cancelación, el mensaje es claro: en 2026, ser parte del «club de los caballeros» tiene un costo reputacional que incluso el artista más grande del mundo prefiere no pagar. La ética, real o gestionada, se ha convertido en el nuevo estándar de producción en la música urbana.

Periodista (Carlos Septién García). Exploradora de la cultura alternativa y la disidencia. Lee mi columna para un análisis de derechos humanos e impacto social en la urbe. Hago fotografía de todo lo que mis miopes ojos ven: Ig: @bruja_amapola