En una metrópoli que se transforma bajo el peso de la gentrificación y el streaming, la Ciudad de México resguarda rincones donde el tiempo parece haberse detenido. Tras la caída de gigantes como el Cine Teresa, el circuito de los cines eróticos de CDMX se ha reducido a una resistencia casi heroica. Estos espacios no son solo salas XXX; son cápsulas de anonimato y colectividad que sobreviven en las venas de una ciudad que intenta higienizar hasta sus deseos más profundos.
Si te preguntas cuáles son los espacios que aún mantienen el proyector encendido, aquí te presentamos el mapa de los tres bastiones que se niegan a desaparecer.
Eyaculaciones en pantalla grande: una visita al Cinema Río

Cine Savoy: La catedral de la discreción en el Centro Histórico
Si existe un estándar de oro entre los cines eróticos de CDMX, ese es el Cine Savoy. Ubicado en la calle 16 de Septiembre, este recinto ha logrado lo que otros no: mantener una atmósfera de respeto y elegancia nostálgica. Su arquitectura funcionalista y su estricto código de conducta implícito lo convierten en el refugio favorito de la vieja guardia y de nuevos exploradores. En el Savoy, el silencio es sagrado y la penumbra es un manto de libertad que ninguna plataforma digital puede emular.
Cine Río: Una anomalía de resistencia en la Cuauhtémoc
Ubicado en el número 81 de la calle República de Cuba, el Cine Río es una pieza fundamental del engranaje nocturno del Centro Histórico. Este espacio es reconocido dentro del circuito de los cines eróticos de CDMX por su ubicación estratégica en una zona de alta diversidad y libertad social. Su importancia radica en su inquebrantable permanencia en el primer cuadro de la ciudad; mientras las calles aledañas se transforman, el Río sigue ahí, ofreciendo un refugio de penumbra en una de las arterias más vibrantes y crudas de la Cuauhtémoc.
Las MEJORES PELÍCULAS ERÓTICAS para encender la lujuria

Cine Tacuba: El refugio popular a pasos del Metro
Apenas a tres cuadras del Metro Tacuba, el Cine Tacuba se erige como el tercer vértice de este mapa de los cines eróticos de CDMX. Su ubicación estratégica lo convierte en un punto de encuentro vital para el poniente de la capital, sirviendo como un escape inmediato del caos de la calzada. Con una fachada que evoca la nostalgia de los antiguos cines de barrio, el Tacuba ofrece una experiencia de «permanencia voluntaria» donde la identidad se diluye en la oscuridad, manteniendo viva una forma de entretenimiento que la modernidad aún no logra desplazar.
Hablar de los cines eróticos de CDMX es hablar de patrimonio vivo. No se trata solo de la exhibición de contenido explícito, sino de la preservación de espacios de libertad social y arquitectónica. Son lugares donde el anonimato es un derecho y donde la historia de la vida nocturna capitalina sigue escribiéndose en la oscuridad. Visitar estos últimos sobrevivientes es, en sí mismo, un acto de resistencia cultural frente a la virtualidad total.
Stephanye Reyes
Periodista (Carlos Septién García). Exploradora de la cultura alternativa y la disidencia. Lee mi columna para un análisis de derechos humanos e impacto social en la urbe. Hago fotografía de todo lo que mis miopes ojos ven: Ig: @bruja_amapola





