Illy Bleeding: el vampiro eléctrico que desafió y sorprendió a una generación
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Illy Bleeding: el vampiro eléctrico que desafió y sorprendió a una generación

Mucho antes de que el rock mexicano se llenara de estadios y patrocinios, existió un hombre que caminaba por la Zona Rosa como si fuera el Berlín de Bowie. Su nombre era Illy Bleeding (Jaime Keller).

Mientras el país se conformaba con el rock urbano y las baladas, Illy, al frente de Size, estaba importando el sonido del fin del mundo: un híbrido de post-punk, sintetizadores gélidos y una actitud que desafiaba la virilidad ruda del México de 1980.

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Illy Bleeding

El profeta del sintetizador

En 1979, el aire en la Ciudad de México era pesado, pero Illy Bleeding lo hizo eléctrico. Con Size, grabó canciones como «Tonight» y «El Diablo en el Cuerpo», piezas que hoy suenan a profecía. Illy no cantaba para las masas; cantaba para los inadaptados, para los que se maquillaban en el metro y para quienes encontraban belleza en el ruido de las máquinas.

Su estilo era una bofetada: pelo platinado, sacos entallados y una mirada que parecía haber visto el final de la fiesta antes de que empezara. Illy no era un imitador de lo extranjero, era el traductor de una angustia global al asfalto de la colonia Roma.

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La leyenda del disco perdido

La carrera de Illy estuvo marcada por la fatalidad y el culto. El primer disco de Size, que pudo haber cambiado el rumbo de la música en español, quedó enlatado por años debido a la miopía de las disqueras de la época, que no sabían cómo vender a un grupo que no se parecía a nada.

Ese silencio solo alimentó su mito. Illy Bleeding se convirtió en un fantasma elegante, alguien a quien podías encontrar en un bar oscuro de la Condesa compartiendo historias sobre la escena underground neoyorquina o los inicios del punk en Londres, pero siempre manteniendo esa aura de misterio que lo separaba de la nostalgia barata.

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Un adiós en silencio

Illy Bleeding nos dejó en 2010, justo cuando las nuevas generaciones empezaban a redescubrir su legado. Su muerte no fue un evento de prensa rosa, sino un duelo silencioso en el corazón del underground.

Hoy, la influencia de Illy Bleeding se respira en cada banda de sintetizadores y en cada artista que se atreve a usar la estética como un arma política. Illy nos enseñó que en esta ciudad se puede ser un vampiro, se puede ser eléctrico y, sobre todo, se puede ser libre aunque el mundo prefiera que seas invisible.

Periodista (Carlos Septién García). Exploradora de la cultura alternativa y la disidencia. Lee mi columna para un análisis de derechos humanos e impacto social en la urbe. Hago fotografía de todo lo que mis miopes ojos ven: Ig: @bruja_amapola