El lado oscuro de Maria Montessori: ¿partidaria de Mussolini?
Literatura

El lado oscuro de Maria Montessori: ¿partidaria de Mussolini?

La historia oficial ha canonizado a Maria Montessori como la figura definitiva de la libertad infantil, pero una mirada crítica a su trayectoria revela a una mujer mucho más densa y contradictoria. Analizar el lado oscuro de Maria Montessori implica reconocer que su método —aunque revolucionario en su capacidad para otorgar autonomía al niño— nació en un caldo de cultivo donde la antropometría, la eugenesia y el orden social eran las divisas del progreso científico.

La pedagoga no solo buscaba educar; su visión estaba permeada por una ambición de «perfeccionar» al sujeto humano bajo los estándares de una modernidad que coqueteaba con el control biológico y la normalización conductual.

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Entre la libertad y la eugenesia positiva

Uno de los puntos más críticos al explorar el lado oscuro de Maria Montessori es su formación como médica y antropóloga en una época donde la eugenesia era considerada la «higiene del espíritu».

Montessori no apoyaba la eliminación de individuos, pero sí creía fervientemente en el concepto de «normalización» a través del ambiente controlado. Para ella, el niño que no encajaba en los ritmos naturales era un fallo del entorno que la ciencia debía corregir.

Esta perspectiva dotó a la pedagogía de un rigor técnico inédito, pero también revela el lado oscuro de Maria Montessori como una arquitecta de la biopolítica, interesada en la creación de un «hombre nuevo» que fuera funcional y biológicamente superior a través del diseño educativo.

La alianza incómoda: Mussolini y el método

No se puede hablar del lado oscuro de Maria Montessori sin abordar su compleja relación con Benito Mussolini. Durante una década, la pedagoga y el dictador mantuvieron una simbiosis de conveniencia: el régimen buscaba el prestigio internacional de la doctora para legitimar el fascismo italiano, y ella aceptó el financiamiento estatal para expandir sus escuelas.

Esta faceta del lado oscuro de Maria Montessori demuestra cómo la vanguardia pedagógica puede verse tentada a pactar con estructuras de poder autoritarias para asegurar su supervivencia. No obstante, la ruptura definitiva en 1934, motivada por la negativa de Montessori a militarizar a sus alumnos, marca el límite ético donde su concepto de libertad individual colisionó finalmente con la bota del Duce.

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lado oscuro de Maria Montessori

La paradoja de la maternidad silenciada

Finalmente, el lado oscuro de Maria Montessori se manifiesta en su esfera privada a través de la figura de su hijo, Mario Montessori. El hecho de que la mujer que revolucionó la comprensión del desarrollo infantil entregara a su propio hijo a una familia de acogida para proteger su carrera profesional en una Italia patriarcal, añade una capa de humanidad trágica a su historia.

Esta paradoja —la madre de la educación moderna que no pudo ejercer la maternidad pública hasta décadas después— nos recuerda que el lado oscuro de Maria Montessori no es otra cosa que el reflejo de las violencias y limitaciones impuestas por su tiempo, obligándola a elegir entre su legado intelectual y su realidad afectiva.

Periodista (Carlos Septién García). Exploradora de la cultura alternativa y la disidencia. Lee mi columna para un análisis de derechos humanos e impacto social en la urbe. Hago fotografía de todo lo que mis miopes ojos ven: Ig: @bruja_amapola