Banda de hardcore SS: la velocidad y el ruido del punk japonés
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Banda de hardcore SS: la velocidad y el ruido del punk japonés

En la arqueología del punk global, existe un consenso erróneo que sitúa el origen del hardcore exclusivamente en las costas de Estados Unidos hacia 1979. Sin embargo, en mi investigación sobre los nodos de ruido en el Pacífico, los rastros nos llevan dos años antes a un sótano en Kyoto. Ahí, en 1977, una banda llamada SS ya estaba ejecutando canciones de 40 segundos a una velocidad que desafiaba la física del down-picking tradicional. No eran solo rápidos; eran una anomalía técnica que precedió por años a lo que después conoceríamos como thrash o fastcore.

La familia del ruido: Tommy, Jun, Tsuyoshi y Takami

A diferencia de la escena de Tokio, más performática y cercana al glam o al art-rock, el Kyoto Hardcore (o K-Hardcore) nació con un rigor casi militar y una urgencia que rayaba en lo violento. SS se presentó al mundo bajo un esquema de identidad colectiva: Tommy (voz), Jun (guitarra), Tsuyoshi (bajo) y Takami (batería). He podido constatar en registros de la época que su debut en el legendario Live House Jippu en 1978 dejó al público en un estado de parálisis. Mientras el punk londinense de los Sex Pistols se movía cómodamente en los 120 BPM, SS ya estaba rompiendo la barrera de los 200 BPM. Así eliminaban cualquier rastro de blues en su ejecución.

La clave de su autoridad técnica reside en el brazo derecho de Jun SS. Al analizar sus grabaciones de finales de la década, es evidente que Jun no utilizaba el rasgueo alternado (arriba y abajo) para ganar velocidad, sino un down-stroke (golpe hacia abajo) incesante y mecánico. Este recurso técnico, que años después sería el sello de identidad de bandas fundamentales como Bad Brainso Minor Threat, fue codificado por Jun en un vacío informativo absoluto. Por esto, lo convirtió en uno de los guitarristas más influyentes y, paradójicamente, menos citados de la contracultura asiática. Su sonido no era una distorsión saturada, sino un tono punzante y limpio que permitía escuchar cada nota del acorde a pesar de la velocidad frenética.

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Análisis visual del 'down-stroke' incesante y mecánico de Jun SS. Se ilustra la técnica que permitió a la banda romper la barrera de los 200 BPM en Kyoto (1978), precediendo al hardcore norteamericano.

El canon de «The Original SS»: Entre el mito y el archivo sonoro

Para quienes buscamos la fuente primaria del ruido extremo, el álbum The Original SS (Live at Kid Airack Hall, 1979) es el documento definitivo. No estamos ante una grabación de estudio pulida, sino ante un reporte de guerra sonora capturado con la crudeza del momento. A través de este archivo, se puede comprobar que composiciones como «Mr. Twist» o «Punky Bad Boy» no eran simples explosiones de ruido nihilista. Al contrario, eran estructuras de rock & roll clásico aceleradas hasta el punto de la abstracción.

A diferencia de otras bandas de la escena Tokio Rockers, SS utilizaba una amplificación despojada de efectos de saturación excesiva. El uso de equipos de estado sólido buscaba una respuesta de frecuencia inmediata y seca. Así, esta elección técnica garantizaba que el pulso rítmico de Takami (batería) y Tsuyoshi (bajo) no se perdiera en una «bola de ruido».

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Compilación visual del legado de la banda SS: su transición hacia The Stalin y la influencia en el sello Alchemy Records. Se muestra la evolución de la vanguardia punk y noise en Japón tras 1980.

Disolución y legado en el ruido japonés

Tras su disolución en 1980, los integrantes de SS se dispersaron hacia otros proyectos fundamentales de la vanguardia japonesa. Jun se integró a The Stalin, banda que llevaría el punk al mainstream transgresor de Japón. Mientras tanto, el impacto rítmico de SS sentó las bases para el catálogo de Alchemy Records. Este sello, fundado por Jojo Hiroshige, se encargaría años después de preservar la genealogía del noise y el punk extremo del área de Kansai.

Entender a SS en el presente exige reconocerlos no como un mito, sino como los técnicos que establecieron el límite de velocidad del punk antes de que el género tuviera un nombre oficial. El movimiento punk japonés no tendría la misma historia. Sin la presencia de los pioneros que lo revolucionaron e instrumentalizaron, no tendría el mismo desarrollo.

Periodista (Carlos Septién García). Exploradora de la cultura alternativa y la disidencia. Lee mi columna para un análisis de derechos humanos e impacto social en la urbe. Hago fotografía de todo lo que mis miopes ojos ven: Ig: @bruja_amapola