El rock latinoamericano no se entiende completo si se deja fuera a las bandas formadas por mujeres. En México, Brasil, Argentina y Colombia hubo grupos que tocaron garage, punk, metal, pop rock y cruces con teatro cuando las escenas todavía esperaban que las mujeres fueran cantantes invitadas, coristas o presencia secundaria. Algunas llegaron a la televisión y a festivales grandes; otras circularon en bares, fanzines, centros culturales, casetes, sellos pequeños y conciertos de barrio. Esta actualización conserva el enfoque del texto base, pero corrige datos, lenguaje y contexto para responder mejor lo que las personas buscan sobre estas bandas.
Esta lista no busca encerrar a todas en una sola etiqueta. Las Ultrasónicas no suenan como Nervosa; Polikarpa y Sus Viciosas no tuvo la misma ruta que Viuda e Hijas de Roque Enroll; Las Bay Biscuits ni siquiera funcionaron como una banda tradicional. Lo que las une es más concreto: tocaron, escribieron y ocuparon escenarios en escenas donde las mujeres tenían menos espacio y menos reconocimiento.
Las Ultrasónicas: quiénes fueron y por qué importan en el rock mexicano
Las Ultrasónicas fueron una banda mexicana de garage punk surgida en la Ciudad de México en los años noventa. La formación más recordada incluye a Jenny Bombo, Jessy Bulbo y Ali Gua Gua; en su historia también aparecen Tere Farfissa y Suzy-A Vox, claves para entender el origen del grupo. Entre sus canciones más emblemáticas como “Monstruo verde”, “Pedro Fuzzca”, “Dame chela”, “Quiero ser tu perra” y “Vente en mi boca”, temas que explican bien su estilo musica con una mezcla de garage, humor, sexualidad y ruido.
Su disco más importante para empezar a escucharlas es Yo fui una adolescente terrosatánica. El álbum suele aparecer en catálogos y plataformas como el punto de entrada a su sonido: guitarras rasposas, voces compartidas, canciones cortas y una forma de escribir que no intentaba suavizarse para la radio. En vez de copiar el molde del rock mexicano de la época, Las Ultrasónicas se apoyaron en el garage, el surf, el punk y la burla para cantar desde un lugar menos complaciente.
Su importancia está en que movieron el lugar que se esperaba de las mujeres dentro del rock mexicano. No estaban ahí para hacer coros ni para acompañar a una banda masculina: tocaban, gritaban, componían y se burlaban del macho rockero desde el escenario. Para entender ese contexto más amplio, la investigación Sirenas al ataque. Historia de las mujeres rockeras mexicanas, de Tere Estrada, sigue siendo una referencia básica sobre la presencia de mujeres en el rock nacional, registrada por UNAM Internacional como una obra dedicada a recuperar esa historia.

Nervosa: qué tipo de metal toca y por qué llegó tan lejos
Nervosa es una banda brasileña de thrash metal formada en São Paulo en 2010. La biografía oficial del grupo señala que Prika Amaral fundó la banda en febrero de ese año junto con la baterista Fernanda Terra. Desde el inicio, la propuesta fue clara: thrash metal rápido, pesado y con influencia de la vieja escuela del género.
La pregunta común sobre Nervosa es por qué se volvió una referencia internacional. La respuesta está en su constancia. Muchas bandas de metal extremo logran un demo o un disco fuerte; Nervosa sostuvo giras, cambios de alineación, contratos con sellos especializados y presencia en circuitos fuera de Brasil. Su catálogo incluye discos como Victim of Yourself, Agony, Downfall of Mankind, Perpetual Chaos y Jailbreak, con una trayectoria ligada a Napalm Records, uno de los sellos más visibles del metal contemporáneo.
También vale aclarar quién está al frente actualmente. Prika Amaral se mantiene como figura central de Nervosa desde la fundación y en la etapa reciente asumió la voz principal, además de la guitarra. Ese dato importa porque la banda ha cambiado varias veces de alineación, pero su continuidad descansa en Amaral y en la forma en que ha mantenido a Nervosa activa dentro del metal extremo internacional.
Nervosa amplía la historia de las mujeres en el rock latinoamericano porque demuestra que no todo pasa por el punk o el pop. El metal también ha tenido bandas formadas por mujeres con técnica, giras, discos y público fuera de la región.

Viuda e Hijas de Roque Enroll: canciones, humor y rock argentino de los ochenta
Viuda e Hijas de Roque Enroll fue una banda argentina integrada por Mavi Díaz, Claudia Sinesi, Claudia Ruffinatti y María Gabriela Epumer. A diferencia de otras bandas de esta lista, no fue underground en sentido estricto: tuvo canciones populares, presencia en medios y llegó a públicos amplios. Pero su inclusión es necesaria porque apareció en un momento en que una banda de mujeres ocupando el centro del rock argentino seguía siendo poco común.
Su primer disco salió el 2 de julio de 1984 y tuvo un impacto inmediato. Entre sus canciones más famosas están: “Bikini a lunares amarillo” y “Estoy tocando fondo”, mismas que las llevaron del circuito under a la televisión en muy poco tiempo. Ese paso es importante: muestra cómo una banda de mujeres pudo entrar a la cultura popular argentina sin dejar de incomodar a una escena dominada por varones.
El contexto también importa. Viuda e Hijas apareció durante la vuelta democrática argentina, después de la última dictadura militar. Mientras el rock buscaba nuevas formas de hablar después de años de censura y represión, ellas usaron armonías vocales, humor, referencias pop y letras sobre deseo, vida urbana, pareja y consumo. Su fuerza no estaba en sonar más duras que otras bandas, sino en ocupar el pop rock con inteligencia y sin pedir permiso para ser tomadas en serio.
Una figura clave dentro del grupo fue María Gabriela Epumer, guitarrista, bajista y compositora que después trabajó con Charly García y desarrolló una carrera propia. El Ministerio de Cultura de Argentina la reconoce como una música central del rock argentino y registra su paso por Viuda e Hijas de Roque Enroll como parte de una trayectoria más amplia.

Polikarpa y Sus Viciosas: qué significa su punk feminista en Colombia
Polikarpa y Sus Viciosas se formó en Bogotá hacia 1994. Radiónica registra que el proyecto nació por iniciativa de la bajista Sandra Rojas y la baterista Paola Loaiza, y que en 1995 se integró la guitarrista Andrea Restrepo. El nombre viene de Policarpa Salavarrieta, figura de la independencia colombiana.
La banda se mueve entre punk, anarcopunk, hardcore y momentos cercanos al thrash. Sus letras hablan de violencia, desigualdad, derechos de las mujeres, conflicto social y crítica al poder. Señal Colombia la ubica entre las bandas que hicieron historia en el punk colombiano y destaca discos como Libertad y desorden y Animales muertos.
Lo importante aquí no es decir que Polikarpa “denuncia” y dejarlo ahí. Su valor está en haber sostenido una práctica musical y política durante décadas: tocar, organizarse, grabar, participar en escenas pequeñas y mantener una voz feminista dentro de un punk atravesado por la realidad colombiana. Además, en 2025 Idartes todavía presentaba a Polikarpa y Sus Viciosas como una agrupación activa. Así, el grupo ya tenía más de dos décadas de trabajo en la escena punk bogotana.
Para quienes buscan por dónde empezar, Polikarpa no se escucha solo como documento histórico. Por ejemplo, sus discos permiten entender cómo el punk colombiano habló de cuerpos, calle, rabia social, violencia y organización. Todo esto surge desde una voz de mujeres que no se quedó en el margen de la escena.

Las Bay Biscuits: eran banda, teatro o performance
Las Bay Biscuits fueron un grupo argentino de rock teatral ligado al circuito under porteño de comienzos de los años ochenta. No funcionaban como una banda tradicional de discos, giras y sencillos. Sus presentaciones mezclaban canciones, actuación, humor, vestuario y presencia escénica. Por eso aparecen en una lista de rock, pero también pertenecen a la historia del teatro y la noche cultural de Buenos Aires.
Un artículo académico publicado en AURA. Revista de Historia y Teoría del Arte, de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, ubica a Viviana Tellas en 1982 dentro del ambiente del Café Einstein. Además, señala que para entonces ya había fundado el grupo rockero teatral de chicas Las Bay Biscuits. Ese dato ayuda a ponerlas en su lugar. Fueron parte de una escena donde música, teatro y vida nocturna se cruzaban en plena salida de la dictadura.
Otra investigación, Cartografía del under porteño de los 80, de la Universidad Nacional de Quilmes, señala que entre 1980 y 1983 Las Bay Biscuits estuvieron conformadas por un grupo diverso de chicas con inquietudes artísticas. Entre sus nombres estaban Fabiana Cantilo, Mavi Díaz, Diana Nylon, Isabel de Sebastián, Maico Castro Volpe y Lisa Wackolook.
Su importancia está en que abrieron un espacio distinto para las mujeres dentro del rock argentino. No fue desde el virtuosismo tradicional ni desde la lógica de banda estable, sino desde el cruce entre canción, actuación y humor. Varias de sus integrantes siguieron caminos centrales. Por ejemplo, Fabiana Cantilo se volvió una figura clave del rock argentino; Viviana Tellas desarrolló una carrera reconocida en teatro; Isabel de Sebastián continuó en la música con proyectos propios.

Por qué estas bandas siguen importando
Estas bandas no hicieron lo mismo ni ocuparon el mismo lugar. Las Ultrasónicas usaron el garage punk para burlarse del macho rockero mexicano. Nervosa llevó el thrash metal brasileño a circuitos internacionales. Viuda e Hijas de Roque Enroll metieron humor, pop y mirada femenina en el rock argentino de los ochenta. Polikarpa y Sus Viciosas sostuvo un punk feminista desde Bogotá. Las Bay Biscuits mezclaron rock y teatro en la noche porteña de los primeros años ochenta.
Lo que las conecta no es una etiqueta única, sino una disputa concreta por tocar, escribir, cantar y ocupar escenario en escenas donde las mujeres tenían menos espacio y menos reconocimiento. Algunas lo hicieron desde el ruido; otras desde el pop, el metal, el teatro o el punk político. Todas ampliaron la historia del rock latinoamericano.
Agatha Vega
Columnista de cultura alternativa y crítica. Con background en Comunicación por la Universidad Iberoamericana y 9 años de trayectoria en El Universal, Remezcla y Cultura Inquieta, mi enfoque es el análisis profundo de la contracultura y el arte contemporáneo. Te ofrezco la lectura más rigurosa de los movimientos culturales que moldean nuestra época.





