La Ciudad de México es un cofre inagotable de historias, y entre sus tesoros más enigmáticos se alzan los cines abandonados de la CDMX. Estos gigantes silentes, que en otra época fueron vibrantes templos de sueños y entretenimiento, hoy se erigen como monumentos olvidados de un pasado glorioso. Cada fachada descolorida y cada butaca vacía susurran ecos de risas, dramas y aplausos que resonaron por décadas. Más allá de su arquitectura imponente, estos recintos guardan leyendas urbanas que los convierten en fascinantes puntos de interés.
Explorar los muros de los cines abandonados de la CDMX, no es solo un paseo por estructuras en ruinas; es un verdadero viaje en el tiempo. Sumérgete en estos espacios donde la magia del celuloide alguna vez reinó, y descubre cómo cada uno de estos cines se convirtió en un testigo mudo de la evolución de la ciudad y de las vidas que transcurrieron entre sus sombras. Son cápsulas del tiempo, esperando revelar las historias y misterios que el paso de los años no ha logrado borrar.
Inmuebles abandonados: De una iglesia hasta un hotel embrujado

Cine Ópera
Inaugurado en 1949, el Cine Ópera fue un ícono de la Colonia San Rafael, conocido por su elegante estilo Art Decó y su imponente capacidad para más de 2,300 espectadores. No solo proyectó películas, sino que también fue escenario de conciertos memorables de Varias bandas que se presentaron en el teatro, pero sin duda una de las más memorables y recordadas por el público mexicano es la banda de rock británico Bauhaus.
Tras los estragos a nivel estructural provocados por este concierto, el recinto cerró definitivamente.Hoy, su majestuosa estructura se mantiene, pero vacía, con las puertas cerradas, custodiando silenciosamente las historias de multitudes y grandes espectáculos que alguna vez llenaron sus pasillos, convirtiéndolo en un fantasma urbano que evoca una era dorada del entretenimiento. Aunque existen planes para rehabilitar el edificio y devolverle su vocación como espacio para producciones audiovisuales, no se ha establecido una fecha para ello y continúa siendo uno de los cines abandonados de la CDMX.
INTERESANTES EDIFICIOS ABANDONADOS EN LA CDMX

Cine Tlatelolco
Inaugurado en 1964 o 1967 (hay ligera variación en las fechas exactas de inauguración, pero se sitúa en esa década), este cine estaba en funcionamiento y era parte de la Unidad Habitacional Nonoalco-Tlatelolco cuando ocurrió la matanza del 2 de octubre de 1968. Se convirtió en un punto de reunión vital para los residentes de este innovador complejo habitacional. Su arquitectura moderna, típica de su época, contrastaba con la vibrante vida comunitaria que se desarrollaba a su alrededor.
Aunque no hay una «fuente oficial única» que declare categóricamente que el cine fue usado como hospital de campaña o morgue, la proximidad del cine a la Plaza de las Tres Culturas y la naturaleza caótica y violenta de los eventos de ese día, hacen que sea una creencia ampliamente difundida y parte de la memoria colectiva y relatos populares sobre lo sucedido. Se menciona en varias narrativas y testimonios no oficiales, lo que le da un peso significativo como leyenda urbana o historia oral ligada al evento.
CONOCE LOS 50 CINES MÁS BELLOS DEL MUNDO

Palacio Chino
El Palacio Chino, con su particular arquitectura oriental en pleno corazón de la CDMX, fue un cine que destacaba por su excentricidad y su capacidad de sumergir a los espectadores en una atmósfera única desde su inauguración en 1940. Sus techos pagodas, dragones ornamentales y la iconografía asiática lo convertían en una experiencia visual antes de que la película siquiera comenzara. Era un lugar donde la fantasía arquitectónica se fusionaba con el séptimo arte, atrayendo a curiosos y cinéfilos por igual.
Más allá de su estilo, las leyendas urbanas lo envuelven en un velo de misterio y sucesos paranormales. Se comenta que en su interior ocurrieron eventos extraños o que sus pasillos albergan presencias que deambulan por la noche. Algunos relatos populares mencionan supuestas apariciones o sensaciones inusuales, alimentando la intriga que rodea este peculiar edificio. Aunque no existen pruebas oficiales de estos sucesos, la fascinación por lo paranormal se adhiere a su peculiar historia, haciendo de su abandono una atracción para los amantes de lo inexplicable en la ciudad.
Posada del Sol: un hotel embrujado en plena CDMX

Cine Orfeón
El Cine Orfeón, inaugurado en la década de 1930 en la calle Luis Moya, se ganó la fama de ser uno de los favoritos para las proyecciones de luchas libres y películas de serie B, ofreciendo un entretenimiento popular y accesible a un público ávido de acción y fantasía. Era un espacio donde la comunidad se reunía para vivir emociones colectivas, entre gritos de emoción y aplausos, consolidándose como un punto neurálgico de la vida social en esa zona del Centro Histórico.
Este cine, con su ambiente bullicioso y su cartelera enfocada en géneros populares, se convirtió en un reflejo de la vida cotidiana de los capitalinos. Su declive, al igual que el de muchos cines de barrio, simboliza el cambio en los hábitos de consumo de entretenimiento con la llegada de la televisión y, posteriormente, las nuevas tecnologías. Hoy, su fachada, aunque descuidada, aún susurra los ecos de la magia que alguna vez ofreció a sus fieles espectadores.
Los altares más extraños de la CDMX: lugares de fe fuera de lo convencional

Cine Bucareli
El Cine Bucareli, ubicado en una céntrica avenida que lleva su mismo nombre, fue otro de esos cines de barrio que marcaron una época en la Ciudad de México. Abierto en los años 40, se distinguía por su ubicación estratégica y su papel como punto de encuentro para quienes buscaban una tarde de cine sin alejarse demasiado del bullicio de la ciudad. Aunque menos grandioso que otros, su encanto residía en su accesibilidad y en la atmósfera cercana que ofrecía a sus visitantes.
Su abandono, como el de tantos cines abandonados de la CDMX, es una historia de transformación urbana y cambio en las preferencias culturales. Sin la carga de leyendas oscuras o eventos trágicos, el Cine Bucareli es un recordatorio más sobrio del fin de una era. Su estructura vacía en medio de una avenida tan transitada se ha convertido en un fantasma arquitectónico que evoca una nostalgia por los días en que las salas de cine eran el principal centro de la vida social y cultural de la metrópoli.
La ruta más terrorífica y poco conocida de Chapultepec

Stephanye Reyes
Periodista (Carlos Septién García). Exploradora de la cultura alternativa y la disidencia. Lee mi columna para un análisis de derechos humanos e impacto social en la urbe. Hago fotografía de todo lo que mis miopes ojos ven: Ig: @bruja_amapola





