Durante 2025 parece que la hipoteca fija ha sido la opción que más gente ha pedido porque, sencillamente, sabía lo que iba a pagar cada mes (y eso tranquiliza, ¿no?). En un entorno donde los tipos de interés han dado más vueltas que una noria, tener un pago estable ha sido el “antídoto” contra la incertidumbre financiera (lo que muchos han valorado en los últimos meses).
Una hipoteca es un préstamo a largo plazo que se concede para adquirir una vivienda, y su coste depende principalmente de qué tipo de interés se acuerda entre cliente y banco. El interés es básicamente el precio que pagas por el dinero que te presta la entidad (más allá de la cantidad principal que te presta el banco). Existen tres grandes modalidades: fijo, variable y mixto. En una hipoteca fija, el tipo de interés que pactas al inicio se mantiene igual durante toda la vida del préstamo, por lo que las cuotas mensuales no cambian jamás. En una variable, el interés se recalcula cada cierto tiempo en función de un índice de referencia (normalmente el euríbor), lo que significa que la cuota puede subir o bajar con el tiempo. La hipoteca mixta combina ambos mundos: un tramo con interés fijo al principio y luego variable (con sus correspondientes ajustes).
Durante 2025, muchos compradores han visto que los tipos de interés se habían suavizado respecto a años anteriores y que algunas hipotecas fijas rondaban valores atractivos (en torno a 2,85 % de media para las nuevas hipotecas, aunque depende de la entidad y perfil de cliente) —esto según varias estimaciones de mercado—, lo que ha impulsado la contratación de hipoteca fija frente a otras alternativas más inciertas (el euríbor ha estado relativamente contenido cerca de ~2,2 %, lo que hace que la diferencia entre tipos fijos y variables se reduzca) .
La hipoteca fija ha ganado preferencia porque ofrece previsibilidad absoluta de gastos a largo plazo. En un contexto donde la inflación ha sido tema central de debate y el euríbor se ha movido (aunque con descensos leves tras picos previos de incertidumbre), saber que la devolución mensual no va a cambiar —incluso si la economía da un giro— ha significado dormir más tranquilo para muchos. Además, para familias o primeros compradores que valoran la estabilidad familiar y presupuestaria —por ejemplo, para planificar gastos sin que les cambie la cuota de repente— esta opción se ha vuelto atractiva, casi como asegurar el precio del pan hoy cuando mañana podría costar más.

Para entender un poco el trasfondo de esta preferencia hay que recordar que la política monetaria influye directamente en los tipos. Aquí entra en juego el Banco Central Europeo (BCE), que marca el tipo de interés de referencia en la eurozona. Sus decisiones sobre si subir o bajar los tipos oficiales tienen un impacto directo en el precio del dinero en general y, por tanto, en lo que los bancos cobran por las hipotecas. Cuando el BCE mantiene una política de tipos relativamente moderados o va reduciéndolos, las entidades pueden ofrecer hipotecas fijas más ajustadas, lo que favorece que los clientes se decanten por esa opción (aunque con pequeños fallos gramaticales podría decirse que “la gente se ha tirado de cabeza a las fijas porque sabían más o menos lo que venía”).
Otra de las razones de la popularidad de la hipoteca fija en 2025 ha sido el riesgo asociado a las hipotecas variables. Una hipoteca variable depende de la evolución del euríbor y, si éste sube tras una revisión, la cuota mensual también lo hace. Aunque la tendencia general en 2025 ha sido más estable o incluso bajista, estos movimientos se sienten (muchos compradores prefieren evitar la montaña rusa) y el atractivo de la estabilidad de la fija ha sido evidente. Según análisis de mercado, alrededor de dos tercios de las nuevas hipotecas en España durante la primera mitad de 2025 fueron a tipo fijo, lo que demuestra esa preferencia clara de los compradores por la seguridad frente a la volatilidad potencial de las variables.
A pesar de ello, en la experiencia de algunos de los brokers hipotecarios que hemos consultado, no todo el mundo busca lo mismo: hay perfiles que ven en las variables o mixtas opciones con más potencial de ahorro si los tipos bajan más, pero eso implica estar dispuesto a jugar con la incertidumbre. El rol de quien asesora para entender todos estos matices, persona que ejerce de broker hipotecario, es clave para explicar a cada solicitante cuál es la opción que mejor se ajusta a su situación y tolerancia al riesgo (aunque aquí no listemos ejemplos concretos de condiciones de bancos para no confundir).
La literatura económica y los portales especializados coinciden en que, en mercados con tipos más estables o ligeramente a la baja, la fija ofrece tranquilidad y ha sido vista como la alternativa preferida por muchos hogares en España durante 2025. En un contexto donde los precios de la vivienda siguen desafiando la accesibilidad y donde la planificación financiera a largo plazo se valora más que nunca, optar por un tipo fijo ha sido una apuesta por la previsibilidad en tiempos de cambios constantes en los mercados financieros.
Santiago Herrera
Economista y analista financiero egresado del Tecnológico de Monterrey. Especialista en inversión, crecimiento patrimonial y toma de decisiones financieras inteligentes. En Yaconic te guía sobre en qué invertir, cómo hacerlo y cómo hacer que tu dinero trabaje mejor para ti.





