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ARTE25 mayo, 2026

Maurizio Cattelan: del plátano viral al silencio del trauma

Maurizio Cattelan: del plátano viral al silencio del trauma
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Publicado originalmente el 14 denoviembre de 2024. Actualizado el 25 de mayo de 2026 con revisión editorial, nuevas fuentes y contexto histórico.


n el arte contemporáneo, pocas figuras han entendido tan bien las contradicciones del mercado como Maurizio Cattelan. Su obra se mueve entre la sátira, el espectáculo y la crítica a las instituciones, pero detrás del humor existe una observación precisa sobre el prestigio, el valor económico y la autoridad dentro del circuito artístico.

Más que limitarse a provocar, Cattelan ha dedicado su trayectoria a tensar los límites entre una obra, una broma y un producto cultural. Sus piezas adquieren buena parte de su significado por el lugar donde se presentan, la reacción del público y la atención que reciben en los medios.

Desde La Nona Ora, donde Juan Pablo II aparece derribado por un meteorito, hasta Comedian —el plátano adherido a una pared con cinta—, sus trabajos plantean una pregunta constante: ¿cuánto del valor de una obra depende del objeto y cuánto de la institución, el certificado y el mercado que lo respaldan?

Su relevancia tampoco se explica únicamente por la viralidad. A lo largo de las últimas décadas, Cattelan ha expuesto en instituciones como el Solomon R. Guggenheim Museum, el Centre Pompidou y el UCCA Center for Contemporary Art de Pekín.

El galerista Massimo De Carlo pegado a la pared con cinta adhesiva gris para la obra A Perfect Day de Maurizio Cattelan.
El galerista Massimo De Carlo pegado a la pared con cinta adhesiva gris para la obra A Perfect Day de Maurizio Cattelan.

Las acciones más polémicas de Maurizio Cattelan

Desde los años noventa, Cattelan convirtió la provocación en una herramienta para exponer las reglas, jerarquías y contradicciones del circuito artístico.

En 1999 presentó A Perfect Day en Milán. Para la pieza, sujetó con cinta adhesiva al galerista Massimo De Carlo contra una pared del espacio expositivo. El galerista pasó a ocupar el lugar de la obra y quedó sometido a las miradas de los visitantes. La galería Massimo De Carlo conserva el registro de aquella exposición.

Tres años antes había realizado Another Fucking Readymade en Ámsterdam. Cattelan tomó las piezas de una muestra instalada en una galería cercana y trató de presentarlas como su propia exposición en De Appel. La intervención terminó cuando la policía le exigió devolverlas. El Guggenheim incluye el episodio en la cronología de su retrospectiva, mientras que el archivo de De Appel registra la acción de 1996.

La pieza retomaba la idea del readymade, asociada con Marcel Duchamp: un objeto común adquiere otra condición cuando un artista lo selecciona y lo presenta como obra. En este caso, Cattelan extendió el procedimiento hasta apropiarse de una exposición completa.

Esa misma tensión reapareció en Maurizio Cattelan: All, la retrospectiva presentada por el Guggenheim de Nueva York entre noviembre de 2011 y enero de 2012. En lugar de distribuir las piezas por las salas, el museo suspendió 128 obras desde la rotonda central. Caballos, figuras humanas, animales disecados y objetos colgaban juntos, como si toda su trayectoria hubiera quedado atrapada en una sola imagen.

La exposición alteraba el formato habitual de una retrospectiva. En vez de ordenar las obras de manera cronológica, reunía décadas de trabajo en una acumulación donde las piezas competían entre sí por la mirada del público.

Obras clave para entender a Cattelan

Novecento (1997): el fracaso del progreso

En esta instalación, un caballo disecado cuelga del techo sujeto por un arnés. La cabeza y las patas permanecen inclinadas hacia abajo, vencidas por el peso del cuerpo.

La imagen transforma un símbolo histórico de fuerza, avance y conquista en una presencia inmóvil. El título, que significa “siglo XX” en italiano, vincula al animal con un periodo marcado por el progreso industrial, las guerras y el fracaso de numerosas promesas políticas.

La obra no necesita mostrar sangre o violencia directa. El cuerpo suspendido y la imposibilidad de tocar el suelo concentran la tensión.

Cattelan ha utilizado animales disecados en varias piezas. Los ejemplares empleados ya estaban muertos antes de pasar por el proceso de taxidermia, según la documentación reunida para su retrospectiva en el Guggenheim.

Instalación de la obra Novecento de Maurizio Cattelan que muestra un caballo taxidermizado suspendido del techo en un palacio barroco.
Instalación de la obra Novecento de Maurizio Cattelan que muestra un caballo taxidermizado suspendido del techo en un palacio barroco.

La Nona Ora (1999): autoridad y vulnerabilidad

La Nona Ora muestra a Juan Pablo II tendido sobre una alfombra roja después de ser golpeado por un meteorito. A su alrededor hay cristales rotos; el pontífice conserva la sotana blanca, la cruz y el báculo.

La obra fue presentada inicialmente en la Kunsthalle Basel en 1999 y después provocó reacciones políticas y religiosas en otras exposiciones. La galería Massimo De Carlo documenta su primera presentación.

La fuerza de la escena está en el contraste. Una de las figuras religiosas más reconocibles del mundo aparece reducida a un cuerpo vulnerable, sometido a un accidente imposible de prever.

El título hace referencia a la hora de la muerte de Cristo según la tradición cristiana. Esa relación permite leer la pieza como una imagen de sufrimiento, sacrificio y fragilidad, además de su evidente carga política.

Escultura hiperrealista del Papa Juan Pablo II derribado por un meteorito sobre una alfombra roja con cristales rotos, correspondiente a la obra La Nona Ora de Maurizio Cattelan.
La Nona Ora de Maurizio Cattelan.

Him (2001): la incomodidad de la empatía

En Him, el espectador observa primero la espalda de un niño arrodillado en actitud de oración. Solo al rodear la figura descubre que el rostro pertenece a Adolf Hitler.

El tamaño infantil y la postura producen una primera impresión de vulnerabilidad. El reconocimiento del personaje cambia por completo la escena y obliga a reconsiderar la reacción inicial.

La pieza no busca absolver ni suavizar la responsabilidad histórica de Hitler. Trabaja con el momento en que una figura aparentemente indefensa se transforma, ante los ojos del visitante, en uno de los principales responsables del exterminio y la guerra en Europa.

El montaje depende del recorrido. La obra no entrega toda la información desde un solo punto: utiliza la distancia y el movimiento del espectador para producir el cambio de sentido.

Escultura hiperrealista de tamaño infantil que representa a Adolf Hitler de rodillas en actitud de oración, correspondiente a la obra Him de Maurizio Cattelan.
Escultura hiperrealista de tamaño infantil que representa a Adolf Hitler de rodillas en actitud de oración, correspondiente a la obra Him de Maurizio Cattelan.

Untitled (2004): violencia y espacio público

En mayo de 2004, Cattelan instaló tres maniquíes infantiles colgados de un roble en la Piazza XXIV Maggio de Milán. Las figuras, realizadas a tamaño natural, permanecían suspendidas con los ojos abiertos.

La Fondazione Nicola Trussardi, responsable del proyecto, conserva la ficha completa de la instalación. Un vecino trató de retirar los maniquíes y resultó herido al caer del árbol, en medio de una discusión pública que también llegó al ayuntamiento de Milán.

La pieza interrumpía la rutina de una plaza transitada con una imagen asociada a una ejecución. Su presencia fuera del museo eliminaba la distancia que suele separar al público de una exposición.

Los peatones no habían decidido entrar a una sala. La obra apareció en su recorrido diario y convirtió la reacción de la ciudad en parte inseparable de la pieza.

All (2007): anonimato y duelo colectivo

All está formada por nueve cuerpos cubiertos y tallados en mármol blanco de Carrara. Las figuras tienen tamaños y posiciones diferentes, pero ninguna muestra el rostro.

El material remite a la escultura monumental italiana y a las obras religiosas realizadas para iglesias, tumbas y espacios públicos. Cattelan lo utiliza para representar cadáveres anónimos, sin nombres ni señales que permitan conocer su historia.

La Colección Pinault, propietaria de la obra, relaciona el conjunto con una fosa común o con las consecuencias de una matanza.

La repetición elimina cualquier protagonista. La atención se desplaza hacia la pérdida colectiva y hacia la dificultad de distinguir una vida de otra cuando la violencia convierte los cuerpos en cifras.

Aquí, Cattelan deja a un lado el golpe cómico. El mármol, los pliegues de las telas y el silencio del conjunto sostienen toda la escena.

America (2016): lujo, exceso y absurdo

America es un inodoro completamente funcional fabricado en oro de 18 quilates. Fue instalado en uno de los baños públicos del Guggenheim de Nueva York, donde los visitantes podían utilizarlo de forma individual.

El museo presentó la obra en 2016 como la primera pieza realizada por Cattelan después de su retiro anunciado tras la retrospectiva de 2011.

El oro, asociado con el poder económico y la exclusividad, quedó puesto al servicio de una necesidad corporal compartida por cualquier persona. La obra reunió lujo, desperdicio y vida cotidiana en el mismo objeto.

En 2019, el inodoro fue robado durante una exposición en Blenheim Palace, Inglaterra. La pieza nunca fue recuperada. En noviembre de 2025, otra edición de America fue vendida por Sotheby’s en Nueva York por 12.1 millones de dólares.

Escultura de un inodoro completamente funcional fabricado en oro de 18 quilates, correspondiente a la obra America de Maurizio Cattelan.
Escultura de un inodoro completamente funcional fabricado en oro de 18 quilates, correspondiente a la obra America deMaurizio Cattelan.

Comedian (2019): el meme convertido en mercado

Comedian consiste en un plátano fijado a una pared con cinta adhesiva gris. Fue presentado por primera vez en Art Basel Miami Beach en diciembre de 2019 y se volvió viral casi de inmediato.

La fruta es reemplazable. La compra incluye un certificado de autenticidad y las instrucciones que establecen cómo debe instalarse la pieza. El valor no reside en conservar el mismo plátano, sino en el derecho a presentar la obra bajo las condiciones fijadas por Cattelan.

En noviembre de 2024, una de sus tres ediciones fue vendida por Sotheby’s en Nueva York por 6.24 millones de dólares, una cifra muy superior a la estimación inicial de entre uno y 1.5 millones.

El empresario Justin Sun compró la edición y días después se comió el plátano durante un acto público. La acción no destruyó la obra porque el certificado y las instrucciones permiten reemplazar la fruta.

Comedian funciona al mismo tiempo como objeto, concepto, noticia, meme y activo económico. La facilidad para reproducir su apariencia vuelve todavía más visible la función del certificado, la galería, la feria y la casa de subastas en la creación de valor.

Un plátano maduro adherido de forma diagonal a una pared blanca con un trozo de cinta adhesiva gris, correspondiente a la obra Comedian de Maurizio Cattelan.
Comedian de MaurizioCattelan.

Blind (2021): el silencio después del trauma

Blind presenta un gran bloque negro atravesado por la forma de un avión. La silueta remite de inmediato a los atentados contra las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001.

La pieza formó parte de Breath Ghosts Blind, la exposición individual presentada en 2021 en el Pirelli HangarBicocca de Milán. Allí, Cattelan reunió obras relacionadas con la vida, la muerte, la memoria y la pérdida.

A diferencia de trabajos apoyados en una broma reconocible, Blind concentra su impacto en dos formas oscuras. No reproduce a las víctimas, los edificios en llamas ni las imágenes televisivas del atentado. El avión y el bloque bastan para activar un recuerdo compartido.

La obra trata el trauma mediante una imagen reducida al mínimo. El vacío alrededor del monolito y su tamaño obligan al público a enfrentarse con una escena que reconoce incluso sin detalles.

Instalación de la obra Blind de Maurizio Cattelan en el Pirelli HangarBicocca, que muestra un enorme monolito negro de resina atravesado por la silueta de un avión.
Instalación de la obra Blind de Maurizio Cattelan en el Pirelli HangarBicocca.

Cattelan después de la provocación

Durante los últimos años, Cattelan ha trabajado con mayor frecuencia sobre la muerte, la violencia, la memoria y la desigualdad, aunque la sátira continúa presente.

En 2024 participó en el pabellón de la Santa Sede de la Bienal de Venecia. La exposición Con i miei occhi fue instalada dentro de la cárcel de mujeres de la isla de Giudecca y reunió a Cattelan con Bintou Dembélé, Simone Fattal, Claire Fontaine, Sonia Gomes, Claire Tabouret y otros participantes. La Bienal de Venecia conserva el registro oficial del pabellón, mientras que Vatican News documentó el proyecto y la colaboración con las internas.

En 2025 presentó Bones en la galería Gagosian de Londres. La exposición incluyó esculturas de mármol y paneles metálicos recubiertos con oro de 24 quilates y perforados con armas reales. Entre ellos se encontraba MOUTH, una placa cuadrada atravesada por disparos de escopeta. La ficha de Gagosian especifica los materiales y las fechas de la muestra.

Ese mismo año comenzó Dimanche sans fin, una exposición organizada en el Centre Pompidou-Metz con cientos de piezas de la colección del museo y alrededor de 40 obras de Cattelan. La muestra, abierta desde mayo de 2025, continuará hasta febrero de 2027, según la información publicada en español por el Centre Pompidou.

A estas alturas, resulta insuficiente describirlo únicamente como “el artista del plátano”. Su trabajo lleva décadas examinando el modo en que el poder, la religión, la violencia, los medios y el dinero intervienen en la manera de mirar una obra.

El humor sigue siendo una puerta de entrada, pero no siempre es el destino. En piezas como All y Blind, la risa desaparece y deja al espectador frente a cuerpos, ausencias y recuerdos difíciles de ordenar. En America y Comedian, el absurdo revela cuánto depende el precio de una obra de los acuerdos, certificados e instituciones que la rodean.

Cattelan no ofrece respuestas cerradas. Coloca una imagen en el lugar preciso, deja que el público reaccione y convierte esa reacción —indignación, risa, rechazo o deseo de compra— en parte de la obra.

Retrato del artista Maurizio Cattelan posando de perfil junto a su obra de arte titulada MOUTH, consistente en un panel metálico cubierto de oro con perforaciones de impactos de bala reales.
Retrato del artista Maurizio Cattelan posando de perfil junto a su obra MOUTH

Redacción

Daniel Geyne

Fotógrafo, periodista y columnista en Yaconic. Experto en la escena musical alternativa y subgéneros como el Trip Hop, Metal y Punk Rock. Mi análisis, fundamentado en la Teoría Visual y Cinematográfica (Artes Visuales y Cine), me especializó en desglosar la estética underground. Con la perspectiva insider de mi trabajo en medios (Sabotage) y campañas publicitarias (Audi, Liverpool), te ofrezco una crítica única sobre cómo el arte, la contracultura y la imagen de marca interactúan.

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