Películas de La Risa en Vacaciones: El espejo cínico del México noventero
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Películas de La Risa en Vacaciones: El espejo cínico del México noventero

Lo que para la academia fue un síntoma de degradación cultural, para el consumo masivo se convirtió en un ritual de identidad nacional. Analizar las películas de La Risa en Vacaciones implica entender cómo una serie de producciones de bajo presupuesto, filmadas en los paraísos artificiales del Acapulco de los años 90, lograron capturar la psique de una nación que aspiraba a la modernidad del primer mundo mientras se regodeaba en la picardía más rudimentaria.

No se trataba solo de bromas pesadas; era la institucionalización de la burla como mecanismo de cohesión social en una era donde la apariencia lo era todo.

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La arquitectura del gag y el impulso del ridículo

En las películas de La Risa en Vacaciones, el cuerpo se convierte en el territorio de la humillación pública. Las cámaras escondidas dirigidas por René Cardona Jr. no buscaban la sofisticación, sino el choque directo con la dignidad del transeúnte incidental.

Técnicamente, estas cintas operaron como un experimento sociológico de bajo costo: utilizaron el espacio público de los hoteles all-inclusive para demostrar que, bajo el sol de la vacación, las jerarquías se diluyen ante el absurdo. Este fenómeno nos obliga a ejercer un pensamiento crítico: ¿por qué el público mexicano encontraba consuelo en ver al otro ser engañado?

La respuesta reside en una estructura de poder donde el chiste es la única forma de control que le queda al ciudadano frente a una realidad económica que se desmoronaba fuera de la pantalla.

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El legado de una cinematografía desechable

A pesar de su manufactura técnica deficiente y sus guiones inexistentes, la permanencia de las películas de La Risa en Vacaciones en la memoria colectiva es innegable. Estas cintas funcionaron como un catálogo de aspiraciones: el sol, la playa y el consumo ilimitado, pero filtrados por el lente de la «transgresión» inofensiva.

Fue la democratización del chiste local convertida en franquicia. Mientras el cine de autor buscaba metáforas complejas sobre la crisis, esta saga abrazó la literalidad del golpe y la caída, consolidando una narrativa donde la risa no nacía del ingenio, sino de la sorpresa ante la vulnerabilidad ajena.

Hoy, al revisitar este fenómeno, no podemos limitarnos al juicio moral. Las películas de La Risa en Vacaciones son el testimonio visual de un México que intentaba reírse de sí mismo mientras caminaba hacia un colapso financiero terminal.

Es el retrato de una era que prefirió la distracción del engaño a la confrontación de su propia realidad, dejando un legado que todavía resuena en los formatos de bromas virales y el contenido de «pranks» que dominan las redes sociales contemporáneas.

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Periodista (Carlos Septién García). Exploradora de la cultura alternativa y la disidencia. Lee mi columna para un análisis de derechos humanos e impacto social en la urbe. Hago fotografía de todo lo que mis miopes ojos ven: Ig: @bruja_amapola