En la vasta y rica historia de la música popular, pocas figuras pueden presumir de haber creado un género. Ewart Beckford, mundialmente conocido como U-Roy, no solo lo hizo, sino que su innovación sentó las bases para una revolución sonora que trascendería las fronteras de Jamaica, influyendo directamente en el nacimiento del hip-hop. Reconocido como el «Padre del Toasting«, U-Roy redefinió el papel del vocalista y del DJ en el sound system, marcando un antes y un después en la forma de consumir y crear música.
Nacido en Kingston, Jamaica, en 1942, U-Roy comenzó su carrera a finales de los años 50 en los vibrantes sound systems de la isla. En un momento donde el DJ se limitaba a seleccionar y presentar discos, Beckford percibió un vacío, una oportunidad para inyectar su propia voz en la experiencia musical. Su genialidad radicó en tomar las versiones instrumentales de los éxitos de rocksteady y reggae —conocidas como riddims— y superponerles un estilo vocal rítmico, a medio camino entre el canto y el habla, repleto de ad-libs, onomatopeyas y rimas ingeniosas. Esta técnica, bautizada como toasting, transformó el sound system en un laboratorio de experimentación sonora y un escenario para la expresión lírica espontánea.
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La consolidación del Toasting y el impacto global
La verdadera explosión del estilo de U-Roy llegó a principios de los años 70, gracias a su colaboración con el influyente productor y ingeniero King Tubby. Tubby, un mago del dub, le proporcionó los riddims perfectos para que U-Roy desatara su torrente de creatividad. Éxitos como «Wake the Town,» «Wear You to the Ball» y «Rule the Nation» no solo dominaron las listas de éxitos jamaicanas, sino que también capturaron la imaginación de una audiencia internacional. Su voz profunda y carismática, junto con su dominio del timing y la cadencia, hicieron de cada pista una obra de arte vocal única. U-Roy no solo hablaba sobre la música; dialogaba con ella, la complementaba y la elevaba a nuevas alturas.
La influencia de U-Roy se extendió como la pólvora. DJs de Jamaica que emigraron a Nueva York, como Kool Herc, fueron testigos directos de la magia de U-Roy en los sound systems de Kingston. Herc, a menudo considerado el «padre del hip-hop», tomó la técnica del toasting y la adaptó a su propio contexto, aplicándola sobre los breaks instrumentales de discos de funk y soul. Esta adaptación fue el catalizador que encendió la chispa de lo que se convertiría en el rap y, posteriormente, en toda la cultura hip-hop. Es por ello que, cada vez que escuchamos a un rapero soltar rimas sobre una base rítmica, estamos, en cierto modo, escuchando el eco del ingenio de U-Roy.
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Un legado inmortal en la música global
A lo largo de su carrera, U-Roy continuó evolucionando, lanzando álbumes influyentes y colaborando con artistas de diversas generaciones. Su discografía es un testimonio de su versatilidad y su compromiso con la innovación, desde los clásicos de los 70 hasta sus trabajos más recientes. Incluso en sus últimos años, su presencia en el escenario era imponente, un recordatorio viviente de la fuerza y la vitalidad del reggae y el dancehall originales. U-Roy falleció en 2021 a los 78 años, dejando un vacío inmenso pero también un legado inmortal.
Su figura es un pilar fundamental no solo para el reggae y el dancehall, sino para la música popular global. U-Roy demostró que la voz hablada, el ritmo y la improvisación podían ser tan potentes y revolucionarios como cualquier melodía. Su espíritu pionero sigue inspirando a artistas de todo el mundo, consolidando su posición como uno de los verdaderos arquitectos del sonido moderno.
Stephanye Reyes
Periodista (Carlos Septién García). Exploradora de la cultura alternativa y la disidencia. Lee mi columna para un análisis de derechos humanos e impacto social en la urbe. Hago fotografía de todo lo que mis miopes ojos ven: Ig: @bruja_amapola





