Centro artístico y cultural Kantón 17: un manifiesto urbano y femenino
Arte

Centro artístico y cultural Kantón 17: un manifiesto urbano y femenino

En exclusiva, Valentina Guerrero y Gissella Mejía, del colectivo Las Jainas Teatro, detallan cómo el Centro artístico y cultural Kantón 17 se fundó como una respuesta directa a la exclusión. El proyecto opera bajo la economía solidaria para ser un territorio seguro donde el arte es una práctica cotidiana y no un lujo.

La chispa del hartazgo: La génesis de Kantón 17

El Centro artístico y cultural Kantón 17 no surgió de un plan de negocios, sino del hartazgo y el rechazo. Las gestoras explican que la necesidad de fundar el espacio provino de las constantes negativas en convocatorias y las puertas cerradas, que obligan a encajar en criterios ajenos a su realidad.

Ese hartazgo se convirtió en claridad: si los lugares existentes no están pensados para ellas, entonces hay que construirlos. El Centro artístico y cultural Kantón 17 nació precisamente de esa urgencia: dejar de depender de estructuras que excluyen y generar un espacio accesible.

Como explican las fundadoras, Valentina Guerrero (desde el cabaret) y Gissella Mejía (desde el Teatro del Oprimido), el proyecto busca ser un territorio seguro y accesible donde la banda —mujeres, morras, disidencias y vecinas del barrio— pueda crear, expresarse y encontrarse sin miedo.

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Centro artístico y cultural Kantón 17

Soberanía cultural y práctica cotidiana

El objetivo principal de Centro artístico y cultural Kantón 17 es sembrar un cambio específico: que las mujeres y las identidades disidentes desarrollen capacidad de agencia y ejerzan soberanía cultural.

Esto significa que puedan decidir sobre sus propias narrativas y sus espacios sin pedir permiso. Por ello, la programación está pensada para la práctica cotidiana, abarcando desde el arte urbano (graffiti, paste-up y stickers) hasta disciplinas como danzas polinesias, zumba, costura, hasta un open mic de Stand Up y el Laboratorio de Teatro para Morras, impartido por la propia Gissella Mejía.

Esta interseccionalidad se refleja en decisiones como los eventos separatistas y la eliminación de la exigencia de experiencia previa, para que cualquiera pueda empezar a crear en Centro artístico y cultural Kantón 17 sin sentir que «no pertenece». La metáfora del espacio es clara: «Aquí no vienes a esperar que algo pase. Aquí vienes a conectarte con algo que te mueve«.

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Centro artístico y cultural Kantón 17

El modelo anti-precariedad de Kantón 17

La sostenibilidad es un acto político. Centro artístico y cultural Kantón 17 opera bajo una fórmula clara: economía solidaria + autogestión + colaboraciones, rechazando la idea de «romantizar la precariedad» por amor al arte.

«La neta, construir un modelo sustentable no es tan sencillo y todavía no lo tenemos 100% resuelto«, confiesan. No obstante, han encontrado un camino en los costos justos y cuotas mínimas por la renta del espacio para ensayos, talleres y eventos a precios justos, además de la venta accesible de café, bebidas y palomitas, para sostener el espacio sin encarecer la entrada.

Esta estructura permite la existencia de actividades gratuitas, como el Cineclub, y fomenta colaboraciones clave con iniciativas como Cinema Tepito y la red de memeros AntiAnticomunistas, confirmando al Centro artístico y cultural Kantón 17 como un foro activo de reflexión social y cultural.

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Centro artístico y cultural Kantón 17

El acto político del liderazgo femenino en Centro artístico y cultural Kantón 17

Sostener el liderazgo de mujeres en un barrio como Ex Hipódromo de Peralvillo es, en sí mismo, el mayor desafío y un acto político.

Las gestoras de Kantón 17 detallan que la dificultad no es la carga de trabajo, sino aprender a ejercer el poder sin repetir violencias, poniendo límites. Subrayana: «Ser buenas lideresas aquí implica aprender cosas que nadie te enseña: cómo decir que no sin sentirte culpable, cómo no romantizar la precariedad ‘por amor al arte‘».

Este proceso ha implicado pérdidas personales: «Hemos perdido amistades por no permitir que rebasen esos límites, pero entendimos que cuidar el espacio también es cuidarnos a nosotras.» Sostener el Centro artístico y cultural Kantón 17 desde esta perspectiva demuestra que las mujeres pueden ocupar y transformar espacios.

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Una mirada al futuro del Centro artístico y cultural Kantón 17

En cinco años, Centro artístico y cultural Kantón 17 se imagina como un ecosistema cultural autosustentable. La visión incluye la formalización de una cafetería y pizzería como puntos de encuentro para el barrio, la consolidación de un salón de danza profesional, y la creación de un Estudio de Grabación y una radio para mujeres.

Las fundadoras aspiran a que el espacio no solo sobreviva, sino que les permita «vivir dignamente de lo que hacemos» sin desvelarse o regalar el trabajo por amor al arte. Este sueño ambicioso convierte a Centro artístico y cultural Kantón 17 en un modelo replicable de resistencia cultural con metas claras de prosperidad y dignidad para su comunidad.

No te pierdas ninguno de sus eventos que difunden a través de sus redes sociales. Puedes visitarlas en: Eje Central Lázaro Cárdenas 17, Ex Hipódromo de Peralvillo, Cuauhtémoc, 06250 Ciudad de México, CDMX.

Periodista (Carlos Septién García). Exploradora de la cultura alternativa y la disidencia. Lee mi columna para un análisis de derechos humanos e impacto social en la urbe. Hago fotografía de todo lo que mis miopes ojos ven: Ig: @bruja_amapola