Cómo entender una colección de John Galliano: las referencias históricas, literarias y cinematográficas detrás de su obra

Mirar una colección de John Galliano puede sentirse parecido a entrar en una obra de teatro o ver una película. En sus desfiles, las prendas no funcionan únicamente como piezas destinadas a marcar tendencias: forman parte de universos construidos mediante personajes, escenarios y referencias tomadas de la historia, la literatura, la pintura, el cine, el teatro y la propia historia de la moda.
A lo largo de su trayectoria, Galliano ha recurrido a universos tan diferentes como la Francia posrevolucionaria, el antiguo Hollywood, la Rusia imperial o la obra de escritores y artistas. Una silueta histórica puede terminar confeccionada con otro tejido, un personaje literario puede mezclarse con una película y una mujer del siglo XIX puede compartir colección con una figura de la cultura pop del siglo XX. Reconocer esas conexiones permite acercarse a una pregunta que atraviesa todo su trabajo: ¿cómo puedo mirar una colección de John Galliano y entender qué estoy viendo?
¿Por qué las colecciones de John Galliano cuentan historias?
Una de las claves para acercarse al trabajo de Galliano es empezar por el personaje. Antes de observar un vestido aislado conviene preguntarse quién es la mujer —o el hombre— que aparece frente a nosotros, de dónde viene, cómo se mueve y qué historia parece tener.
El material del Palais Galliera dedicado a la colaboración entre Galliano y Stephen Jones explica que sus colecciones siguen narrativas construidas a partir de una investigación histórica extensa y de personajes muy definidos. Jones incluso relató que Galliano podía explicarle primero qué estaba haciendo cada mujer dentro de esa historia; a partir de ahí, sombreros, cabello, maquillaje, zapatos y ropa terminaban de darle forma.
Ese proceso aparece con claridad en la colección otoño/invierno 1996-97 de su propia firma. Galliano describió a su protagonista como una mezcla entre la duquesa de Windsor y referencias hopi: por un lado, una mujer asociada con la elegancia aristocrática del siglo XX; por otro, elementos tomados de culturas indígenas específicas de Norteamérica.
La mezcla también llegó a las prendas. El análisis del Costume Institute sobre esta colección identifica abrigos que aludían a mantas navajo de patrones geométricos. Galliano trasladó esos motivos a estampados sobre fieltro que, a su vez, recordaban visualmente a tejidos ikat de Asia Central.
El desfile completaba al personaje. Se presentó en una pista utilizada para ejercitar caballos de polo en París, con arena, pacas de heno, plumas, barriles, neumáticos y otros objetos. Un caballo apareció al comienzo del espectáculo y la cobertura contemporánea registró también una gran estructura semejante a un tipi dentro de la escenografía. Las referencias hopi, navajo y a otras tradiciones indígenas están documentadas en fuentes de la época y estudios museísticos, aunque pertenecen a culturas distintas y no deben tratarse como una sola. En la pasarela, ropa, espacio, movimiento y caracterización terminaban integrados en la protagonista imaginada por Galliano.
La historia: Galliano no necesita quedarse en una sola época
Las referencias históricas aparecen desde el comienzo de su carrera, pero rara vez permanecen aisladas. Galliano puede tomar una silueta, una forma de vestir o un personaje del pasado y colocarlo junto a referencias pertenecientes a otro momento.

Les Incroyables: mirar el pasado desde el presente
En 1984, Galliano presentó en Saint Martins su colección de graduación, Les Incroyables. El punto de partida fueron los Incroyables y Merveilleuses, grupos relacionados con el Directorio francés que se hicieron conocidos por una manera de vestir exagerada después de la Revolución Francesa.
Los cuellos elevados, las proporciones deformadas, los chalecos y el gusto por una apariencia deliberadamente llamativa ofrecieron material histórico para las ocho siluetas de la colección. Al mismo tiempo, el análisis de The Met sobre Les Incroyables explica que Galliano conectó a esos jóvenes franceses con los New Romantics londinenses de su propia época: la generación de clubes de comienzos de los años ochenta que utilizaba el vestido, el maquillaje y la teatralidad para construir identidades.
Les Incroyables no intentaba hacer pasar ropa de 1790 por moda de 1984. Galliano encontró una relación entre dos grupos separados por casi dos siglos, pero unidos por una forma exagerada y consciente de utilizar la apariencia. Incluso recurrió a telas encontradas para mobiliario y procesos manuales de teñido.
Cuando una colección de Galliano parece histórica, también vale la pena mirar qué estaba ocurriendo alrededor del diseñador en el momento en que la creó.
Luisa Casati: cuando el personaje también determina el escenario
Otro ejemplo aparece en Christian Dior alta costura primavera/verano 1998. La musa central fue la marquesa Luisa Casati, conocida por convertir su propia apariencia y vida social en espectáculo durante las primeras décadas del siglo XX.
Galliano construyó el desfile alrededor de Casati y llevó la presentación a la Ópera Garnier de París. La reseña de Vogue de Dior primavera/verano 1998 registra vestidos de terciopelo, encaje, abrigos de ópera, sombreros de gran tamaño y referencias visuales relacionadas con el Art Nouveau.
Las modelos ocuparon escaleras, balcones y salones del Palais Garnier, de modo que el edificio también formaba parte del universo de la protagonista. En una conversación posterior sobre aquel desfile, Galliano explicó que la primera aparición introducía directamente «la vida de la Marchesa Casati». Silueta, tejidos, sombreros, maquillaje, forma de caminar y escenario trabajaban alrededor del mismo personaje.
Edie Sedgwick + Josefina: dos épocas producen una tercera imagen
Christian Dior alta costura primavera/verano 2005 muestra otra forma de trabajar con la historia. Galliano partió de una combinación improbable: Edie Sedgwick, figura de la Factory de Andy Warhol durante los años sesenta, y la emperatriz Josefina, vinculada con el Directorio y el Imperio napoleónico.
La reseña de Vogue del desfile de primavera/verano 2005 registra siluetas Imperio, vestidos de cintura elevada, organza vinculada con el Directorio, abrigos napoleónicos, botas planas a la rodilla y referencias mod. El escenario, con televisores, músicos y mobiliario dispuesto de manera informal, remitía a la Factory de Warhol.
Una cintura situada debajo del busto, los bordados y los abrigos relacionados con el universo napoleónico convivían con botas planas, minivestidos, negro, rayas y una protagonista asociada con Nueva York en los años sesenta. Josefina y Edie Sedgwick compartían así una misma colección sin perder los elementos que permitían reconocerlas.

Literatura: de la referencia al personaje
Los libros también aparecen en la obra de Galliano, aunque una referencia literaria puede llegar a la pasarela de distintas maneras: a través de un personaje, una atmósfera, una idea o incluso de la construcción de la ropa.
Princess Lucretia: Romanov, Tolstói, cine y Vionnet en una misma mujer
Princess Lucretia, correspondiente a primavera/verano de 1994, es uno de los ejemplos más claros.
La colección reunía referencias a la familia imperial Romanov y la historia de Anastasia, Anna Karenina, de León Tolstói, la película The Piano, de Jane Campion, y el trabajo de Madeleine Vionnet. La ficha de The Met sobre una pieza perteneciente a Princess Lucretia confirma tanto la temporada primavera/verano de 1994 como esas referencias.
De los Romanov y Anastasia surge una imagen de aristocracia perdida y pasado imperial; Anna Karenina aporta el universo romántico y trágico de la Rusia del siglo XIX; The Piano introduce otra mujer de época marcada por el deseo, la represión y paisajes donde el vestido participa del carácter; y Vionnet proporciona una herramienta concreta para llevar ese imaginario a la ropa: el corte al bies.
Vionnet funciona aquí como una influencia técnica, no como una referencia al ballet. El corte al bies aprovecha la diagonal del tejido para que la tela gane elasticidad y pueda caer y desplazarse de otra manera sobre el cuerpo. The Met identifica esta técnica como una influencia recurrente de Vionnet en Galliano desde finales de los años ochenta.
En Princess Lucretia, esas referencias históricas, literarias, cinematográficas y técnicas terminan dando forma a una misma protagonista.
The Forgotten Innocents: una historia también puede aparecer en el patronaje
En otoño/invierno 1986-87 presentó The Forgotten Innocents. El Costume Institute conserva un vestido de la colección y documenta su relación con historias de crímenes de la Inglaterra victoriana, incluidas sus víctimas.
En el llamado Pouch Dress, Galliano partió de técnicas circulares de la sastrería de Savile Row y las exageró hasta alterar la manera tradicional en que la prenda cae sobre el cuerpo. La combinación de muselinas, tejidos más pesados y formas deformadas trasladaba parte de ese imaginario a la construcción misma de la ropa. En esta colección, la narración también aparece en el corte.

À rebours: ¿cómo se convierte la decadencia en ropa?
Décadas después, en Maison Margiela Artisanal primavera 2019, Galliano trabajó de forma explícita con la decadencia.
Entre sus referencias apareció À rebours —A contrapelo—, la novela de Joris-Karl Huysmans publicada en 1884, junto con Charles Baudelaire y Robert de Montesquiou. Para aquella colección, Galliano explicó la decadencia mediante tres ideas: exceso, artificio y deterioro. La reseña de Vogue sobre Margiela Artisanal primavera 2019 documenta tanto esas referencias como la manera en que se trasladaron a las prendas.
Hubo superficies reflectantes, bordados, plumas, impresiones visualmente saturadas, prendas masculinas desplazadas hacia lugares inesperados y componentes convencionales de la sastrería convertidos en otra cosa: pretinas que terminaban como cuellos, solapas transformadas y abrigos intervenidos mediante cortes. La literatura aportó en este caso una idea —la decadencia— que Galliano llevó a materiales, volúmenes y construcción.
El cine, el teatro y la pintura en el universo creativo de Galliano
En Princess Lucretia, The Piano se integra en una protagonista romántica construida junto con Tolstói, los Romanov y el trabajo técnico de Vionnet. La referencia puede reconocerse en la fluidez de los vestidos, en la imagen de una mujer perteneciente a otro tiempo y en la importancia que adquiere su movimiento.
La pintura aparece de otra manera en primavera/verano de 1996, cuando Galliano tomó el ballet como uno de sus temas. Vogue relaciona directamente la colección con Edgar Degas y con el Crazy Horse parisino: tutús mínimos, cuerpos en movimiento y referencias al espectáculo se cruzaban en una misma presentación. Galliano no trasladó literalmente un cuadro de Degas a un vestido, sino elementos asociados con bailarinas, ensayo, postura corporal y representación del movimiento.
El teatro puede reconocerse en la forma de presentar las colecciones. En Dior primavera/verano 1998, la Ópera Garnier formaba parte de la construcción de Luisa Casati. En otoño/invierno 1996-97, la pista de polo y el caballo ayudaban a presentar a otra protagonista. Y en Dior primavera/verano 2005, la ambientación semejante a la Factory de Warhol situaba a Edie Sedgwick dentro de una colección que también miraba hacia Josefina. En estos desfiles, el escenario ofrece información sobre los personajes y las prendas, no funciona únicamente como decoración.
Cómo leer una colección de John Galliano
No hace falta conocer de memoria la historia de la moda para empezar. Hay que aprender a hacerle preguntas a lo que aparece en pantalla o frente a la pasarela.
1. ¿Quién es el personaje?
Antes de identificar una época, observa a la modelo. ¿Parece una aristócrata, una bailarina, una estrella de cine, una mujer de los años sesenta?
En otoño/invierno 1996-97, Galliano imaginó una protagonista a partir de la duquesa de Windsor y referencias hopi. En Princess Lucretia, construyó otra mujer reuniendo a Anastasia, Anna Karenina y The Piano.
El personaje suele ser el punto en el que las referencias empiezan a encontrarse.
2. ¿De qué época o imaginario viene?
Después busca elementos reconocibles: una cintura Imperio, un corsé, un sombrero, un abrigo militar, un tutú o una forma de maquillaje.
No es necesario acertar inmediatamente con una fecha. Primero se puede identificar la referencia y después observar con qué otros elementos aparece relacionada.
3. ¿Qué silueta histórica está cambiando?
En Dior primavera/verano 2005, la cintura Imperio remite a comienzos del siglo XIX, pero Galliano la coloca junto a botas planas y referencias mod asociadas con Edie Sedgwick.
La silueta conserva una pista del pasado mientras el resto del look cambia su lectura.
4. ¿Qué materiales o técnicas modifican la referencia?
Los tejidos también cuentan parte de la historia.
En otoño/invierno 1996-97, los motivos relacionados con mantas navajo fueron trasladados a estampados sobre fieltro. En Princess Lucretia, el corte al bies aprendido de Vionnet permitió una relación mucho más fluida entre el vestido y el cuerpo.
5. ¿Qué cuentan el maquillaje y el cabello?
Galliano utiliza ambos para cambiar la identidad de las modelos.
Un peinado puede acercarlas a una década; un rostro muy trabajado puede alejarlas de cualquier apariencia cotidiana. Maquillaje, cabello y ropa funcionan mejor cuando se observan como parte del mismo personaje.
6. ¿Qué aporta el escenario?
La Ópera Garnier ayuda a leer a Luisa Casati. La pista de polo modifica la colección otoño/invierno 1996-97. La Factory de Warhol vuelve comprensible la presencia de Edie Sedgwick en una colección llena de referencias napoleónicas.
Un espacio específico puede dar tantas pistas sobre la colección como las propias prendas.
7. ¿Qué hace la modelo con el cuerpo?
Caminar, correr, contonearse o adoptar una postura determinada modifica el vestido.
Esto resulta especialmente claro cuando Galliano trabaja con el bies, los tutús o las crinolinas. La ropa no se entiende igual quieta que en movimiento.
8. ¿Qué referencias se están mezclando y para qué?
Les Incroyables relaciona la Francia posrevolucionaria con los New Romantics. Dior 2005 reúne a Josefina y Edie Sedgwick. Princess Lucretia construye a su protagonista con Anastasia, Tolstói, Jane Campion y Vionnet.
Cuando una combinación parece extraña, buscar qué elemento comparten sus referencias suele revelar la lógica de la colección.

¿Por qué John Galliano sigue siendo una referencia para la moda contemporánea?
El interés por Galliano no se limita a sus colecciones de los años noventa y dos mil. Su etapa en Dior ha encontrado una nueva audiencia entre personas que recuperan imágenes de archivo, prendas y accesorios de aquellos años. Vogue España ha documentado el interés de generaciones jóvenes por el Dior de Galliano, visible tanto en redes como en el mercado de piezas vintage y en la recuperación de artículos asociados con aquel periodo.
Su trabajo en Maison Margiela abrió otro capítulo. Galliano dirigió la casa de 2014 a 2024 y allí trabajó con procedimientos vinculados con la deconstrucción y la reutilización de prendas, además de desarrollar un vocabulario propio dentro de la firma con términos como décortiqué y Recicla. La descripción oficial de Maison Margiela de la técnica décortiqué y las piezas Recicla muestra cómo la primera permite revelar capas y componentes de la construcción de una prenda, mientras que las piezas Recicla reutilizan materiales o artículos existentes y conservan información sobre su procedencia.
Su último desfile Artisanal para Margiela, presentado en enero de 2024, volvió a reunir varias herramientas presentes durante décadas en su trabajo: personajes, siluetas históricas extremas, maquillaje, movimiento y una puesta en escena construida hasta el detalle. La reseña de Vogue de Maison Margiela Artisanal primavera 2024 describió un universo poblado por personajes en el París nocturno, con corsetería, caderas acolchadas, transparencias, cabello y maquillaje integrados en la narración.
La vigencia institucional de su obra también quedó reforzada con el anuncio de John Galliano: Horizons, la exposición monográfica que el Costume Institute del Metropolitan Museum of Art dedicará al diseñador en 2027. La muestra abrirá el 9 de mayo de 2027 y recorrerá su trayectoria desde Les Incroyables hasta Maison Margiela. Será apenas la tercera exposición monográfica de The Met dedicada a un diseñador vivo, después de Yves Saint Laurent y Rei Kawakubo. Vogue documentó este lugar dentro de la historia de las exposiciones del Costume Institute.
Entre el renovado interés por su etapa en Dior, sus diez años en Margiela y la próxima retrospectiva del Costume Institute, Galliano continúa ocupando un lugar visible en la conversación sobre moda contemporánea.
Una colección se entiende mejor cuando empiezas a hacer preguntas
Mirar a John Galliano se vuelve más interesante cuando dejamos de ver la pasarela como una sucesión de looks extraordinarios y empezamos a buscar conexiones.
¿Quién es el personaje? ¿Qué época aparece en la silueta? ¿Qué cambió en el tejido? ¿Por qué la modelo camina de esa manera? ¿Qué está haciendo ese escenario ahí? ¿Qué tienen en común dos referencias que parecen venir de mundos completamente distintos?
Después de identificar personaje, época, silueta, materiales y puesta en escena, una colección de Galliano deja de verse únicamente como una sucesión de prendas y empieza a revelar la historia que organiza el desfile.
Redacción
Gaby Santillan Ruiz
Gaby Santillan Ruiz es comunicóloga organizacional y periodista especializada en cultura pop, cine y música. Ha colaborado en medios como Vanidades, Mujer de 10 y Dermond Magazine. Su trabajo explora los personajes, historias y fenómenos culturales de los años 2000, así como su vigencia en la actualidad.
LinkedIn:Gaby Santillan Ruiz









