Michaela Stark: performances de moda que cuestionan los moldes de belleza

Publicado originalmente el 15 de abril de 2026. Actualizado el 17 de junio de 2026 con revisión editorial, nuevas fuentes y contexto histórico.
Michaela Stark es una artista australiana radicada en Londres, conocida por sus corsés, acciones en vivo, autorretratos y prendas de lencería que muestran el cuerpo sin esconder pliegues, marcas ni presión de la ropa.
La artista trabaja con una pregunta muy concreta: ¿qué pasa cuando una prenda deja de corregir el cuerpo y empieza a mostrarlo tal como se mueve, se aprieta, se marca o se desborda? En sus corsés y piezas de lencería, la piel no queda escondida. Sale entre cintas, varillas, encajes y aberturas. Lo que muchas marcas intentan ocultar —abdomen, pecho, grasa, pliegues o marcas— aparece al centro de la imagen.
Su trabajo cruza moda, fotografía, acciones en vivo y arte corporal. Muchas veces usa su propio cuerpo como modelo, no como gesto decorativo, sino como parte central de la obra. SHOWstudio la presenta como una artista y creadora de corsés a la medida que resalta partes del cuerpo que la sociedad suele enseñar a esconder o corregir.
¿Quién es Michaela Stark?
Michaela Stark nació en Australia y vive en Londres. Su trabajo se reconoce por corsés, ropa interior, prendas hechas a la medida y autorretratos donde el cuerpo aparece comprimido, marcado o transformado por la ropa. En su página oficial, Stark registra proyectos como su participación con Victoria’s Secret en 2023, su exposición Michaela Stark’s Panty Show en Fondazione Sozzani en 2024 y una acción de tres horas en Tate Britain ese mismo año.
A diferencia de la lencería comercial que suele prometer control, adelgazamiento o suavidad, Stark trabaja con lo que pasa cuando una prenda no logra contenerlo todo. Sus corsés no esconden la incomodidad: la muestran. El cuerpo aparece con peso, presión y movimiento.
En una entrevista con Vogue, Stark explicó que su relación con Victoria’s Secret era compleja porque la marca había representado durante años una imagen de belleza muy limitada. Aun así, aceptó participar en The Tour ’23 para trabajar desde adentro con esos símbolos y proponer otra forma de mirar los cuerpos en la lencería.
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El corsé: una prenda con historia de control
El corsé no es una prenda neutral. Durante siglos se usó para moldear el torso, marcar la cintura y ajustar el cuerpo a normas sociales de feminidad. El Museo del Traje de España, en el ensayo Corazas estrafalarias: moda, corsés y feminismo en el cambio de siglo, explica que el corsé fue una prenda cargada de debates médicos, morales, políticos y culturales entre finales del siglo XIX y principios del XX.
Ese pasado ayuda a entender por qué el trabajo de Stark llama tanto la atención. Sus corsés no buscan que el cuerpo parezca más pequeño ni más “correcto”. Aprietan, sí, pero también dejan salir la piel. En lugar de ocultar los pliegues, los vuelve visibles. En lugar de borrar las marcas, las incorpora a la imagen.
La ropa también comunica ideas sobre género, clase, deseo y comportamiento. La investigadora Julieta Tidele señala, en un artículo académico publicado en SciELO Argentina, que la vestimenta carga significados y puede expresar valores, identidad e ideas sociales. En Stark, esa lectura se vuelve directa: la prenda muestra la presión que muchas personas sienten sobre su cuerpo.
Performances de moda: el cuerpo frente al público
Las acciones en vivo de Michaela Stark funcionan como una extensión de sus prendas. No se trata solo de mostrar ropa terminada. El cuerpo se mueve, respira, se cansa, se expone y deja ver cómo la tela aprieta o sostiene.
En julio de 2024, Stark presentó una acción en vivo en Tate Britain, dentro del programa Sunday Social vinculado a la exposición Sargent and Fashion. Tate registró el evento para el 7 de julio de 2024 y advirtió que las presentaciones de Michaela Stark y Sadie Sinner podían incluir desnudez parcial.
La presencia de Stark en Tate Britain es importante porque coloca su trabajo en diálogo con una institución artística de alto reconocimiento. Sus corsés y acciones en vivo no aparecen solo en redes sociales o editoriales de moda, sino también en espacios donde se discuten la imagen, el cuerpo y la historia de la representación.
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Lo que muestran sus piezas
Las piezas de Stark suelen estar hechas con corsetería, cintas, encajes, varillas, transparencias y ropa interior. Muchas aprietan el cuerpo hasta dejar marcas visibles. Otras abren zonas para que la piel salga. El resultado puede parecer incómodo porque contradice lo que se espera de la lencería tradicional: contener, suavizar y acercar el cuerpo a una imagen ideal.
En la exposición Dirty Looks: Desire and Decay in Fashion, del Barbican Centre de Londres, Stark presentó Growing Pains en 2025. La guía de la exposición describe la obra como una serie de autorretratos donde las prendas aparecen usadas, marcadas y moldeadas alrededor del cuerpo de la artista. También señala que las telas rotas y los hilos quebrados no se leen solo como daño, sino como parte de un proceso cercano entre prenda y cuerpo.
Ahí está una de las claves de su obra: la prenda no es un objeto separado del cuerpo. Cambia con él. Se tensa, se abre, se marca y pierde limpieza. Stark trabaja justo en ese punto donde la ropa deja de parecer perfecta y empieza a revelar la presión física que produce.
Panty: lencería para cuerpos que no entran en un solo molde
En 2024, Michaela Stark lanzó Panty, una línea de lencería y prendas listas para usarse. Vogue Business reportó que el proyecto debutó durante la Semana de la Moda de Milán con apoyo de Fondazione Sozzani, y que buscaba trasladar su trabajo con corsés y cuerpo a prendas de uso cotidiano. La misma nota señala que Panty utiliza telas sobrantes de casas de lujo y que la propuesta busca trabajar con tallas más amplias.
En la página oficial de Panty, la marca explica que sus prendas se hacen a mano en Londres, en tirajes pequeños o bajo pedido, con telas obtenidas en Europa y con tallas de XXS a 5XL. Ese dato es importante porque muestra que Stark no trabaja solo con piezas únicas para museos, celebridades o sesiones fotográficas. También intenta llevar su conversación sobre cuerpo y ropa interior a prendas que puedan usarse fuera del espacio artístico.
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Victoria’s Secret y una conversación incómoda
La participación de Stark en Victoria’s Secret: The Tour ’23 abrió una conversación fuerte. La marca había sido criticada durante años por promover una imagen de belleza estrecha, ligada a cuerpos muy delgados y a una idea limitada de sensualidad. Vogue reportó que Stark fue parte del grupo VS20, creado para replantear el antiguo formato del desfile, y que realizó tres piezas para ella y para las modelos Jade O’Belle y Ceval.
La misma entrevista señala que Stark recibió comentarios gordofóbicos en redes después de mostrar su trabajo con Victoria’s Secret. Ese episodio confirma por qué sus imágenes provocan reacciones tan fuertes: no solo presentan otros cuerpos, también muestran la incomodidad social frente a ellos.
Stark no convirtió a Victoria’s Secret en una marca sin contradicciones. Lo que hizo fue llevar sus propias preguntas a un lugar que durante años vendió una imagen corporal muy cerrada. Sus piezas mostraron pecho desbordado, abdomen visible, pliegues y prendas que no prometían control total.
Cuerpo, imagen y redes sociales
El trabajo de Michaela Stark circula con fuerza en redes sociales. Eso importa porque hoy muchas ideas sobre belleza, sensualidad y cuerpo se forman también en pantallas. Las imágenes se editan, se comparan y se juzgan todo el tiempo.
La investigación Activismo Gordo y significados corporales, publicada en SciELO México, explica que las comunidades de activismo gordo en América Latina dan nuevos significados a cuerpos que suelen ser rechazados por los cánones dominantes. También recuerda que la visibilidad no elimina por sí sola la discriminación, pero sí puede abrir espacios de reconocimiento y discusión.
La obra de Stark se puede leer dentro de esa conversación, aunque no conviene reducirla a una etiqueta. Sus corsés y autorretratos no resuelven los problemas de la industria de la moda ni de la gordofobia. Lo que sí hacen es volver visible una presión diaria: muchas prendas enseñan a esconder el cuerpo, mientras sus piezas muestran lo que sucede cuando el cuerpo deja de obedecer esa exigencia.

Por qué importa Michaela Stark
Michaela Stark importa porque usa prendas asociadas con control, deseo y belleza para hacer preguntas incómodas sobre el cuerpo. Sus corsés no buscan desaparecer lo que sobresale. Lo colocan frente a la mirada.
Su obra también permite hablar de moda sin reducirla a consumo o tendencia. La ropa toca el cuerpo, lo aprieta, lo expone, lo modifica y afecta la forma en que una persona se mira a sí misma. Esa relación puede ser placentera, dolorosa o contradictoria. En Stark, todas esas sensaciones aparecen juntas.
La pregunta de fondo no es si sus corsés son bonitos o provocadores. La pregunta es más amplia: ¿por qué unas formas del cuerpo se aceptan y otras se corrigen?, ¿por qué la ropa interior suele prometer control?, ¿qué cambia cuando una artista decide mostrar la piel marcada en lugar de esconderla?
Michaela Stark responde desde el cuerpo. Y por eso su trabajo incomoda: porque muestra lo que muchas imágenes de moda prefieren borrar.
Redacción
Viridiana Velázquez
Editora en Yaconic. Periodista egresada de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Mi especialidad es el análisis del consumo cultural y las narrativas mediáticas. Con una década de experiencia como reportera en medios de comunicación como Grupo Mundo Ejecutivo o Indie Rocks! y la Comunicación Social en el Gobierno de la Ciudad de México, examino cómo el poder, el mercado y el marketing determinan la percepción del arte y la sociedad. Te ofrezco una visión profunda de la cultura como producto y como reflejo de nuestro entorno.











