En la cronología del séptimo arte, la alianza entre Luis Buñuel y Silvia Pinal no representa únicamente una colaboración entre director y actriz; simboliza una fractura en la narrativa del cine mundial. Buñuel, el cineasta aragonés exiliado que diseccionó las patologías de la clase media, encontró en el rostro de Pinal el instrumento perfecto para ejecutar una cirugía estética y moral sobre la burguesía. Además, esta unión no fue una relación de musa pasiva. Fue un laboratorio de insumisión visual que transitó de la pureza virginal a la degradación simbólica, desafiando la lógica del deseo a través del lente.
La historia de este encuentro es casi tan surrealista como sus filmes. Gracias a la gestión de Francisco Rabal y al financiamiento de Gustavo Alatriste, Pinal logró lo que pocos: filmar tres obras maestras consecutivas. Estas películas hoy son pilares de la Cineteca Nacional de México y la Filmoteca Española.
La Evolución de la Feminidad vista por Buñuel
El director y guionista de cine Francisco Rabal fue el encargado de presentar a Pinal con Buñuel durante una cena en un hotel de Madrid. La actriz se presentó ante el director y le propuso trabajar juntos. A esto, Buñuel le contestó si contaba con un productor, relata que la conversación fue más o menos de la siguiente manera:
–Tengo, don Luis. Aquí, mi marido.
–¿Y este señor a qué se dedica?
–Pues es “mueblero”, fabrica muebles.
–¿Y por qué querría un fabricante de muebles producirme una película a mí, que no soy comercial y no doy dinero?
–Porque me ama, don Luis.
A Buñuel le pareció una respuesta bastante razonable.
El tríptico formado por Viridiana (1961), El ángel exterminador (1962) y Simón del desierto (1965) constituye uno de los estudios más profundos sobre el fetichismo y la represión. Buñuel encuentra en Silvia Pinal una plasticidad actoral que le permite explorar la santidad profanada y el encierro aristocrático como dos caras de la misma moneda. Del mismo modo, este análisis disecciona cómo la cámara de Buñuel despoja a Pinal de su estatus de estrella de la Época de Oro para convertirla en un objeto de estudio surrealista. Aquí, cada gesto es una provocación al orden establecido y una oda al inconsciente, validado por archivos de la Cineteca Nacional de México y la Filmoteca Española.
«Viridiana» de Luis Buñuel: por qué fue censurada la película protagonizada por Silvia Pinal
Cuántas películas hizo Silvia Pinal con Luis Buñuel
La actriz mexicana se convirtió en la única que filmó en tres ocasiones con el cineasta, e incluso quisieron continuar con sus colaboraciones. Sin embargo, debido a problemas de agenda no lograron concretar nuevos proyectos.
- Viridiana (1961): La colaboración se concretó gracias a la iniciativa de Silvia Pinal, quien deseaba trabajar con Buñuel. Su entonces esposo, el productor Gustavo Alatriste, hizo posible el encuentro y la producción de la película.
- El ángel exterminador (1962): Tras la experiencia positiva de Viridiana, Alatriste volvió a producir una película de Buñuel protagonizada por Silvia Pinal.
- Simón del desierto (1965): Esta fue la tercera y última colaboración entre Silvia Pinal y Luis Buñuel, nuevamente bajo la producción de Gustavo Alatriste.

Viridiana (1961): La ingeniería de la santidad profanada
Viridiana marca el inicio de la trilogía y el regreso simbólico de Buñuel a España, un evento que terminó en uno de los mayores escándalos religiosos del siglo XX. En esta cinta, Silvia Pinal encarna a una novicia cuya caridad cristiana termina provocando un caos absoluto. Además, el rostro de Pinal es utilizado por el director para subrayar la inutilidad de la virtud en un mundo regido por el instinto y la supervivencia.
La parodia de lo sagrado y la censura del Vaticano
La escena de «La última cena» protagonizada por mendigos no es solo una parodia de Da Vinci; es la culminación de la santidad profanada. La cámara de Buñuel se detiene con un fetichismo técnico en los objetos que rodean a Pinal —la corona de espinas, los clavos—, vinculando lo sagrado con lo erótico de manera perturbadora. Esta película, que obtuvo la Palma de Oro en Cannes, fue denunciada por el Vaticano como blasfema. Como consecuencia, el régimen franquista ordenó la destrucción de todas las copias. Por ello, la supervivencia del filme es, en sí misma, un acto de resistencia cultural documentado por el British Film Institute (BFI).
Luis Buñuel: Sus mejores películas para ver gratis y en línea

El ángel exterminador (1962): Histeria y parálisis de clase
Si en Viridiana el conflicto reside en la fe, en El ángel exterminador la disección se traslada a la parálisis de la aristocracia. Buñuel sitúa a Silvia Pinal en el papel de Leticia, «La Walkiria», dentro de una mansión de la que ningún invitado puede salir, a pesar de que no existen barreras físicas que lo impidan. En este contexto, la imagen de la actriz evoluciona hacia el colapso de las formas sociales.
El absurdo como dispositivo crítico
La ruptura de la lógica burguesa se manifiesta cuando las convenciones de etiqueta se derrumban frente a las necesidades primarias. El rostro de Pinal se convierte en el eje de una histeria colectiva donde los objetos de lujo pierden su valor funcional. ¿Estamos encerrados por muros o por nuestras propias estructuras mentales? Esta pieza es una fuente de consulta obligada para entender la sociología del encierro, analizada extensamente por publicaciones de autoridad como Cahiers du Cinéma.
Las mariposas disecadas: Dónde ver la película más incómoda y siniestra de Silvia Pinal

Simón del desierto (1965): La estética de la tentación transgresora
En el cierre de su colaboración, Buñuel lleva la experimentación al extremo. Silvia Pinal interpreta al Diablo, quien tienta al estilita Simón apareciéndose en diversas formas. Aquí, el rostro de la actriz se convierte en una herramienta de ingeniería visual que desafía la fijeza del deseo y las identidades de género. Incluso aparece con barba en una de las secuencias más icónicas del mediometraje.
El final anacrónico y la modernidad destructiva
La ruptura definitiva de la lógica se da en su final, donde el Diablo traslada a Simón a una discoteca de los años 60 en Nueva York. Esta escena rompe la temporalidad del relato y posiciona a Pinal como un ser atemporal, un espectro capaz de habitar todos los delirios del director. Esta cinta es el testimonio de que para Buñuel, Silvia no era solo una intérprete, sino una extensión de su propio inconsciente, un legado validado por el Festival de Cannes.
Donde ver El Gran Calavera, la gran película de Buñuel, gratis

El Rostro de Silvia Pinal: El Espejo de los Tabúes
¿Qué buscaba Buñuel? Buscaba un espejo que no se rompiera ante el escándalo. Silvia Pinal poseía una técnica actoral que le permitía ser dirigida como un objeto surrealista sin perder su humanidad. La cámara de Buñuel no la idealiza; la disecciona. El uso de los primeros planos de su rostro en momentos de crisis moral sirve para que el espectador se enfrente a sus propios tabúes.
Esta relación es una fuente de consulta increíble para historiadores del arte porque representa la síntesis perfecta entre el surrealismo europeo y la capacidad de producción del cine mexicano de la época. La autoridad temática de Buñuel se vio potenciada por la audacia de Pinal, quien incluso arriesgó su carrera en un México conservador para protagonizar estas historias de subversión.
Luis Buñuel, el cineasta surrealista español naturalizado mexicano
Por qué fue censurada la película de Luis Buñuel «Viridiana»
La película Viridiana fue objeto de una fuerte censura, principalmente en España y por parte del Vaticano, debido a varios elementos considerados blasfemos y ofensivos para la moral católica y el régimen franquista de la época. Las razones principales de la censura fueron:
- Simbolismo religioso subversivo: La película utiliza imágenes y situaciones que parodian o invierten símbolos cristianos. La escena más polémica es una recreación de «La Última Cena» con los mendigos, lo que se interpretó como una burla sacrílega.
- Crítica a la caridad y la religión organizada: Buñuel presenta una visión desencantada de la caridad y expone la hipocresía y las limitaciones de la bondad cristiana cuando se enfrenta a la cruda realidad de la naturaleza humana. La película sugiere que los intentos de Viridiana por hacer el bien terminan en caos y violencia.
- Imágenes de violencia y sexualidad: Aunque no explícitas para los estándares actuales, algunas escenas y la insinuación de un intento de violación fueron consideradas inmorales y perturbadoras por las autoridades censoras.
- Final ambiguo y pesimista: El final de la película, con Viridiana jugando a las cartas con su primo y una criada, sugiere una resignación a una vida mundana y la renuncia a sus ideales religiosos, lo que se interpretó como una derrota de la fe y la virtud.
El Legado del Deseo y la Lógica Rota
El binomio Buñuel-Pinal es el testimonio de que el gran cine no se hace para complacer, sino para incomodar. Analizando su historia, queda claro que la evolución de los personajes de Pinal —de la novicia a la aristócrata y finalmente al diablo— es el mapa de las obsesiones de un director que nunca dejó de ser un niño terrible del surrealismo. La ruptura de la lógica burguesa es el legado final: un cine que sigue vivo porque nuestras propias prisiones mentales siguen intactas.
Publicado originalmente el 21 de febrero de 2025. Actualizado el ____ por el Equipo Editorial.
Stephanye Reyes
Periodista (Carlos Septién García). Exploradora de la cultura alternativa y la disidencia. Lee mi columna para un análisis de derechos humanos e impacto social en la urbe. Hago fotografía de todo lo que mis miopes ojos ven: Ig: @bruja_amapola





