Donar cabello para limpiar ríos en México: cómo funciona la iniciativa

El cabello que cae al piso de una estética casi siempre termina en la basura. Sin embargo, en México existen proyectos que lo recolectan para fabricar filtros capaces de retener aceites e hidrocarburos y utilizarlos en canales, escurrimientos y otras zonas donde estos contaminantes llegan al agua.
Estas iniciativas son distintas a las campañas que reciben cabello para fabricar pelucas. Aquí importa la fibra como material: su superficie puede retener sustancias aceitosas y convertirse en tapetes o barreras. En México ya hay proyectos en Xochimilco, Chapultepec y el Río Santiago, además de colectas temporales relacionadas con derrames en zonas costeras.
Antes de donar cabello para limpiar ríos, conviene entender qué puede hacer realmente este material, cuáles son sus límites y qué ocurre después de retirarlo del agua.
¿Por qué el cabello puede limpiar el agua?
El cabello humano es una fibra formada principalmente por queratina y presenta tres componentes principales: cutícula, corteza y médula. Cuando entra en contacto con un aceite, parte de éste puede quedar adherido a la superficie de las fibras y entre los espacios que forman muchos cabellos juntos. Por eso es útil hablar de sorción, término que engloba dos procesos: adsorción, cuando una sustancia se adhiere a una superficie, y absorción, cuando penetra en el interior de un material.
En el caso de los derrames de aceite, los estudios con cabello hablan principalmente de adsorción y capacidad de sorción. Su superficie tiene un carácter relativamente hidrofóbico —poca afinidad por el agua— y favorece la retención de sustancias aceitosas.
La historia moderna de estos filtros comenzó con Phil McCrory, un peluquero de Alabama que tuvo la idea después de ver la cobertura del derrame del Exxon Valdez de 1989 y observar cómo el petróleo se adhería al pelaje de los animales. Años después trabajó con investigadores del Marshall Space Flight Center de NASA, que en 1998 difundieron resultados preliminares de pruebas con cabello dentro de bolsas de nailon. En una de esas pruebas, después de una filtración quedaron aproximadamente 17 partes de aceite por millón de partes de agua. NASA probó la propuesta; no fue quien inventó el filtro.
La evidencia experimental más citada llegó después. Un estudio publicado en 2015 en Journal of Environmental Chemical Engineering probó cabello humano con aceite vegetal, petróleo crudo y diésel. En las condiciones del experimento, las diferentes muestras de cabello adsorbieron entre tres y nueve veces su propio peso en aceite.
El dato tiene límites claros. Esos ensayos estudiaron determinados aceites y combustibles; no demuestran que los filtros de cabello retiren cualquier contaminante del agua. Bacterias, detergentes, residuos domésticos y numerosas sustancias disueltas requieren otros procesos. El cabello funciona como biosorbente frente a aceites e hidrocarburos en contextos concretos y no sustituye plantas de tratamiento ni estrategias para evitar las descargas contaminantes.
¿Cómo se transforma el cabello en un filtro?
El proceso comienza en salones, barberías y peluquerías caninas que separan las fibras antes de que terminen mezcladas con otros residuos. El cabello debe mantenerse libre de basura, pasadores, restos metálicos o materiales que compliquen su procesamiento.
Cada organización puede fabricar dispositivos diferentes. En el programa Hair Matters de Matter of Trust, por ejemplo, las fibras pueden afieltrarse para producir tapetes o introducirse dentro de fundas y mallas para fabricar barreras alargadas o booms. Estas últimas pueden rodear una zona aceitosa o colocarse donde exista escurrimiento de hidrocarburos.
Una vez en contacto con agua contaminada con aceite, las fibras retienen la fracción oleosa en su superficie. El dispositivo completo, sin embargo, no siempre es biodegradable: algunas barreras utilizan nailon, costales u otros soportes. Por eso resulta más preciso hablar del cabello como fibra natural o material de origen biológico, y no describir todo el filtro como una “herramienta orgánica”.
Los proyectos que ya utilizan cabello para limpiar agua en México
Uno de los casos actuales está en Xochimilco. Matter of Trust Latam fue fundada en México en 2024 como parte de la comunidad internacional de Matter of Trust y trabaja con cabello reciclado en proyectos vinculados con agua y suelo. La organización se constituyó en México en 2024.
Durante 2026 se difundió su trabajo en los canales de Xochimilco, donde se han colocado filtros para retener aceites y grasas presentes en el agua. Para reunir el material, la organización reportó una red de 33 estéticas y barberías que recolectó 202 kilos de cabello durante 2025.
Xochimilco forma parte del sitio Centro Histórico de México y Xochimilco, inscrito en 1987 en la Lista del Patrimonio Mundial de UNESCO como patrimonio cultural. La denominación oficial de UNESCO es “Centro Histórico de México y Xochimilco”.
Los filtros colocados ahí buscan interceptar principalmente grasas y aceites. Las cifras difundidas hasta ahora se concentran en cantidad de cabello recolectado, número de dispositivos e instalaciones; no existe en estas publicaciones una medición nacional comparable que permita traducir todos los proyectos mexicanos en litros de agua saneada o kilos totales de hidrocarburos retirados.
Matter of Trust Latam también participa en una colaboración con L’Oréal México y el Fideicomiso Pro Bosque de Chapultepec. La alianza se presentó en octubre de 2025 y recolecta cabello mediante el programa “Estilistas por un Futuro” para transformarlo en tapetes destinados a capturar aceites, grasas y contaminantes oleosos presentes en el agua.
Otro caso es Medusa Río Santiago, una intervención ecoartística impulsada por Angélica Barba y Alitzel García con habitantes y estilistas de El Salto y Juanacatlán, además del apoyo del Museo de Ciencias Ambientales de la Universidad de Guadalajara. Antes de la instalación, la UdeG informó que 40 estilistas habían participado y que el proyecto había reunido más de una tonelada de cabello donado.
Eso no significa que una tonelada terminara dentro del río. La pieza que finalmente fue instalada el 22 de marzo de 2024 pesaba aproximadamente 50 kilos y estaba formada por tentáculos rellenos de cabello humano. La Medusa de 50 kilos fue colocada en el Río Santiago con apoyo del Museo de Ciencias Ambientales de la UdeG.
El proyecto contemplaba retirar y analizar las redes después de varias semanas para conocer qué sustancias se habían adherido. Medusa fue una intervención experimental y ecoartística, y su instalación por sí sola no demuestra el saneamiento del Río Santiago.
¿Qué pasa con estos filtros cuando terminan su vida útil?
El destino de una barrera saturada depende del aceite o combustible que haya retenido, de la concentración, de la cantidad de residuo y de las reglas aplicables en el lugar donde se utilizó. No existe un único procedimiento válido para todos los filtros.
En operaciones de respuesta a derrames, el material contaminado puede terminar en instalaciones para residuos peligrosos, mediante incineración controlada o disposición especializada. Matter of Trust también ha realizado experimentos de biorremediación, aunque estos procedimientos requieren condiciones mucho más específicas.
Un ejemplo surgió después del derrame del buque Cosco Busan en la Bahía de San Francisco en 2007. Matter of Trust reunió tapetes impregnados con combustible y comenzó un ensayo para tratar esos residuos biológicamente. La primera fase utilizó hongos, pero el combustible tipo bunker resultó demasiado espeso para que ese tratamiento fuera suficiente. El proyecto continuó con compostaje termofílico y otras etapas durante 2008 y 2009. Matter of Trust documentó posteriormente la fase de compostaje termofílico de esos residuos.
Ese experimento no es el tratamiento habitual de todas las barreras ni permite asumir que cualquier filtro contaminado pueda convertirse de manera segura en composta.
La reutilización también depende de las condiciones. En laboratorio, el estudio de 2015 encontró que el cabello conservaba una alta capacidad de sorción después de recuperar parte del aceite. En campo, Matter of Trust indica que los tapetes y barreras pueden exprimirse y volver a utilizarse, aunque normalmente recomienda un solo uso porque terminan acumulando arena, algas, tierra y otros residuos y pierden eficiencia. Matter of Trust distingue entre la posibilidad técnica de reutilizarlos y las dificultades prácticas de hacerlo en campo.
¿Cómo puedes donar cabello para limpiar ríos en México?
Matter of Trust Latam mantiene un programa para personas particulares y una red de salones participantes. Sus instrucciones actuales aceptan cabello procedente de un corte o del cepillo y también pelo limpio de mascota. No aceptan fibras recogidas de la ducha o de la aspiradora.
La página mexicana consultada no establece un mínimo general de cinco centímetros. Los requisitos pueden variar en otros programas internacionales o según el formato de recolección, por lo que las condiciones del programa mexicano deben consultarse directamente en Matter of Trust Latam.
Para una donación en México conviene:
- reunir cabello del corte o del cepillo sin mezclarlo con basura, pasadores u otros residuos;
- colocar las fibras en una bolsa o caja;
- considerar que también se acepta pelo limpio de mascota;
- consultar el mapa y los contactos vigentes de Matter of Trust Latam antes de llevar o enviar el material, porque los puntos y horarios de recepción pueden cambiar.
El programa cuenta con un Club de Salones Cero Residuos, además de opciones para que particulares coordinen envíos o entregas. Matter of Trust Latam publica los datos actuales para coordinar la entrega de cabello y localizar sus programas de recolección.
También aparecen campañas temporales cuando ocurre alguna emergencia. En marzo de 2026, tras la presencia de hidrocarburos en costas del Golfo de México, estilistas y activistas de Veracruz organizaron una colecta temporal de cabello para fabricar mallas destinadas a retener petróleo. Matter of Trust Latam advirtió entonces que, sin coordinación técnica, permisos y un manejo adecuado de los residuos contaminados, no existían las condiciones mínimas para aplicar estos filtros de manera segura y efectiva. La colecta fue una iniciativa ciudadana temporal y no implica que las barreras hayan sido desplegadas con éxito en el derrame.
El cabello no sustituye el saneamiento de ríos, el tratamiento de aguas residuales ni el control de las descargas. Su utilidad está mucho más delimitada: puede funcionar como biosorbente para retirar aceites y determinados hidrocarburos en proyectos diseñados para ese propósito. Si quieres donar cabello, lo más práctico es verificar primero los requisitos y puntos activos de la organización que lo recibirá.
Redacción
Ambar Almenar
Ambar Almenar es comunicadora y redactora especializada en viajes, cultura y tendencias. Ha creado contenidos para Holafly dirigidos a viajeros y nómadas digitales, combinando investigación, narrativa y divulgación para acercar al lector a nuevos destinos, experiencias y expresiones culturales.
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