La Llorona: La primera película mexicana de horror que además, incluyó cosmogonía mexica
Cine

La Llorona: La primera película mexicana de horror que además, incluyó cosmogonía mexica

En la historia del cine mexicano, pocas películas ostentan el título de ser pioneras. Pero existe una que no solo inauguró un género, sino que lo hizo con una audacia y una identidad propias. La primera película de La Llorona data de 1933 y fue dirigida por Ramón Peón. Considerada la primera película de terror del cine sonoro nacional, este filme no se limitó a adaptar una leyenda popular; la transformó en un relato gótico y complejo que, a casi un siglo de su estreno, sigue siendo un referente crucial para entender el horror en México.

Su importancia radica en cómo tejió la tradición oral con elementos de suspenso, misterio y una profunda conexión con el pasado ancestral. La película se aleja del simple espectro que vaga y llora para construir una narrativa de maldición familiar que persigue a los primogénitos de una misma línea de sangre por siglos. En el guion de la primera película de La Llorona, Peón presenta un relato de suspenso en el que un primogénito, acechado por una secta misteriosa que busca sacrificarlo, debe desentrañar el origen de la maldición que recae sobre su familia.

La trama de la primera película de La Llorona no solo narra los crímenes que dieron origen al espectro, sino que lo presenta como un castigo que se ha transmitido a través del tiempo, convirtiendo la leyenda de La Llorona en una tragedia cíclica. Esta ambición narrativa, poco común para la época, demostró la capacidad del cine mexicano para generar relatos sofisticados dentro del género del terror.

Películas de terror mexicanas poco conocidas (segunda parte)

Primera película de La Llorona

La figura de Coatlicue en la primera película de La Llorona

Uno de los elementos más impactantes y simbólicos del filme es la inclusión del monolito de Coatlicue en una de sus escenas clave. Su uso no es accidental ni meramente decorativo. En una época en que el cine de terror se inspiraba principalmente en las atmósferas góticas europeas, La Llorona mira hacia el pasado prehispánico de México para encontrar su fuente de horror. La figura de Coatlicue, la poderosa diosa madre de la mitología mexica, que representa el binomio vida-muerte, es utilizada para simbolizar el peso de la maldición y la fatalidad de la historia.

Al incorporar este ícono, la película logra crear un terror auténticamente mexicano, enraizado en su propia cosmogonía, dándole una identidad única al género que aún hoy se siente vigente. El legado de La Llorona es incuestionable. Sentó las bases para el cine de terror nacional, demostrando que la mezcla de lo sobrenatural, el suspenso y las leyendas locales podía ser una fórmula exitosa. A pesar de los desafíos técnicos de su tiempo, la visión de Ramón Peón marcó el camino para futuras adaptaciones y para una rica tradición de películas de terror que seguirían explorando los mitos y los miedos más profundos del país.

Películas mexicanas de suspenso: las 6 imperdibles

Periodista (Carlos Septién García). Exploradora de la cultura alternativa y la disidencia. Lee mi columna para un análisis de derechos humanos e impacto social en la urbe. Hago fotografía de todo lo que mis miopes ojos ven: Ig: @bruja_amapola